JOAQUIN BOHORQUEZ
Nació el 19 de Diciembre de 1910
en la vereda Barzal de Tenza con sus 103 años es la persona de más años pero
goza de buena salud muy alegre se pone contento al decirle que él es un maestro
para las nuevas generaciones que posee sabiduría que debemos aprovechar al entablar conversación en el ancianato de
Tenza donde se encuentra actualmente él dice:
para caminar me fatigo es cuestión de los bojes hace un año me mandaron
pa Guateque allí me dijeron que me había quedado sin oxifino, escucho bien
hasta ahora no he caminado con bordón, como bien pero no puedo dormir mucho, no
me duele nada y no he sido operado de ninguna cosa tengo un diente, yo no tuve
escuela y no me gustaba el estudio porque las escuelas eran lejos los que
estudiaban les echaban Abas y maíz tostao y eso era el almuerzo, escribían con
jices o cascajo y en pizarras de piedra no había hospitales ni médicos la
madera se cortaba en menguante y así no se gorgogéa y cuando daba rebote de lombrices a los chiquitos
se machacaba la raíz de paico en agua tibia y se les daba una vez en ayunas y
daba diarrea y salía la culecá de animales, las personas se moría de viejas o
de viruela , sarampión fuera chico o grande, los que estudiaban era uno o dos
años y a coger el cabo de la pala y la mancera del arao lo primero que hice fue
atajar los gueyes pa lla y paca petrel terronal y los dedos de los pies
caldiaban sangre en ese tiempo se cultivaba Abas, alverjas, garbanzo, maíz,
yuca, arracacha, lenteja, alverjilla no se abonaba ni jumigos y daba una belleza la comida, lo que yo quiero es
comida sin ningún veneno es lo mejor
toda la vida, la fiestas era bonitas se divertían echaban patirralo, vestían
negros y matachines y tomaban chicha y guarapo no había cerveza jumaban tabaco
en mulas de piedra y todo mundo usábamos la vara y el rejo pa ser el perro pa
tras cuando salía a morder y pa arriar ganado, el buey era el animal de carga
porque los caballos eran poquitos las autoridades era del mismo pueblo o de
pueblos vecinos y la gente se demandaba mucho por una bicoca y condenaban a
arreglar camino hacían mandatos, no había policía, la alimentación era arepita
y caldo con carne o huevito y guarapo que tuviera
Observamos a la persona más
longeva del valle de Tenza demostrando lo nutritiva que es la arepa, sabe de
moliendas, construcciones de tapia pisada y adobe conoce de esmeraldas y dice
que su salud y larga vida se lo debe a Dios, no fumar, no emborracharse porque
es dañino para la salud y el bolcillo y la tranquilidad y arto trabajo
cocinaito los matrimonios eran bonitos peliaba
a puños y duraban hasta que se murieran tengo cuatro hijas,, una está en Neiva,
otra en Cartagena, otra en Armenia y la otra en Pereira y sus nombres son la
mayor Celmira, la que le sigue Mariela, la otra Cecilia y la última María
Luisa, se tocaba tiple , bandola, flauta, capador no había guitarra ese oficio
no me gustó, las casas eran de paja y amarradas con bejuco y para cubrir la
pieza era con bareque, se le dejaba una ventana pequeña, los pisos en tierra,
no había agua tocaba cargarla en chorotes a una hora de camino, la miel se
cargaba en zurrones y calabazos cuando la persona moría se echaba en un cajón y
los vecinos ayudaban y le hacían coronas
de cepa de azucena las calles eran en tierra no era costumbre de hacer empedrados,
donde sí es empedrado es en Villa de Leyva también conozco Chiquinquirá y Muzo, allí aprendí
como se sabe si una esmeralda es de verdad se compra una lima de acero y se le
hecha lima y si se raya no es esmeralda, me juí con mi mamá hasta Guateque y de
ahí hasta Chocontà en Carro y luego a pié hasta el crucero y luego el tren eso
es lejos de Chiquinquirá a Muzo es todo bajando. Bogotá era bonito no había
tanta gente y salía uno a paciar con toda tranquilidad el edificio más alto era
de 25 pisos quedaba por la 10, no había peligro de ladrones, ahora sí es verraco allá, en Tunja lo que se topa es frio
en esas era pequeño pero no había carretera de Chocontà a Tunja tocaba en tren,
también fue a Miraflores que es media un día de camino a pata limpia, nada de
radios ni teléfonos, Don Joaquín qué es lo que más añora. Contesta. Yo quisiera
volver a mi casa en Barzal estoy amañado por la tranquilidad pero me aburro
mucho porque no tengo oficio para hacer me hace falta la mazamorrita y la
arepita yo como era el mayor de 4
hermanos me ponían a moler el maíz en piedra hacía mis arepitas, pelaba maíz y
hacía mis envueltos y quedaban tan guenos, en esos tiempos había niguas y se
sacaban con aguja, las muelas no dolían, no había cepillos ni cremas, el
cepillo era un pedazo de caña pa mascar si dolía las muelas se cogía buches de
agua sal y se aplacaba el dolor, las señoras tenían los niños en la casa porque
no había hospitales y a veces no se conseguía partera ni tampoco vacunas,
cuando uno se cortaba se untaba pomada San Lázaro y la cuna de los niños era un
canasto o un costal que se hacía un chinchorro, yo Salí bueno para el cuartel
pero no me llevaron porque cuando me presenté tenía 25 años y llevaban hasta
los 22 años el primer presidente que yo recuerdo fue Olaya Herrera, peliaba los
liberales y conservadores a matasen, en mi niñez las personas morían de más de
100 años con la dentadura completa, conocí plata jina era blanca, los riales,
los centavos 2,5,10 y 20 la mayor denominación era 50 centavos algunos
enterraban la plata en vasijas de barro, mis papas tenían una moneda de oro de
5 pesos se utilizaban quimbas de cuero y se amarraba con una cabuya, mi primera
comunión fue sin alpargatas, los del pueblo hasta el alcalde sí tenía
alpargatas de fique, la novia la
conquisté con un vaso de guarapo y le tocaba conjormarse con eso porque no
había más o también un vaso de masato, con eso se cuidaba la novia, no se usaba
darle flores se le decía que juera mi compañera y si se podía se le daba un
piquito esos eran los dulces, yo nunca pelié con mi señora, Dios me ha
socorrido salud y largos años todo eso viene de arriba, había mucho trabajo
pesado yo echaba pala , ojicialaba en las moliendas, tocaba sacar bagazo, poner
caña en los cañeros en eso trabajé 20 años también sacaba caña al hombro pa
cargar en los bueyes y traía un bulto de yuca de 5 @ como a tres horas de
camino, también araba, después trabajé en la hornianza haciendo miel y panela
durante 35 años, después en la construcción de casas de piso o tapia pisada y
teja de barro, trabajé hasta los 90 años ayudé a hacer más de 150 casas de
adobe y más antes de tapia pisada, luego me quité de esos oficios por el humo y
el trasnochadero ahora llevo 13 años de vacaciones me han llevado 3 veces al
hospital pero me mejoré cuando yo me cacé no había regalos, a mis hijas si las
puse a la escuela dos años. Don Joaquín qué consejo le da a las nuevas
generaciones-. Contesto: Yo estoy de acuerdo que todos no sean estudiaos porque
se llega el día que los estudiaos no vienen a coger el cabo de la pala, les
aconsejo a los jóvenes que aprendan para que sepan entender y bregar a trabajar
que haya para unos y para otros porque la gente del pueblo espera de los
campesinos da tristeza ver la tierra sola y por obligación dejar tirado que no
se emborrachen ni jumen, eso es un
veneno para la salud y el bolcillo, nadie dice que me vieron borracho ni
enamorado de las mujeres eso ayuda para la salud otro más anciano es Luis Bulla
de Resguardo pero yo soy el mayor eso más que corra no me alcanza. Don Joaquín
es un gran maestro ha acumulado sabiduría que las nuevas generaciones debemos
aprovechar seguir sus consejos para llegar a esa edad y con las plenas
facultades mentales y físicas.
MARIA INES CASTAÑEDA
DE FERNANDEZ
Ella acaba de cumplir
102 años está actualmente en el hogar geriátrico Sildana Martín de La Capilla.
Nació el 19 de Enero de 1912 cédula 23.680.609 de la vereda de Hato. Ella recuerda de su niñez
que fue muy pobre no se dé letra porque no tenían plata pa la pizarra y el jis,
aprendí hacer loza
tocaba cargar arena de la guaya y
leña del monte y barro de las minas a las costillas, tocaba echar pala
sembrando matas, descalzos por camino
rial nos tocaba obedecer mi papá era muy rígido por cualquier cosa nos pegaba y
mi mamita no podía dejendernos porque pa ella también había nos vestíamos con
jaldas largas hasta los tubillos y bien arropadas el pelo largo y nos hacíamos
copetis no como ahora que son con
calzones y las mechas recortas que no se sabe si son mujeres u hombres, la
señora Laurencia era como médica ella acompañaba a las mujeres cuando iba a
nacer los chiquitos en esas no había hospital ni vacunas por eso daba viruela y
sarampión lo sacaban a uno lejos de la casa porque eso era prendedizo, el
cementerio era donde es hoy una escuela de niñas y el restaurante, después como
el pueblo se creció lo sacaron allá pal Truco, la mayoría los echaban en tierra
después los ricos se inventaron el panteón, cuando llovía duro bajaban los
mójanos de la peña del tambor que allá es la mina es que bajan cantando,
tocando y bailando quebrada abajo y llevan mucha riqueza y detrás va la
creciente de piedra barro y palos se llevan lo que encuentren por delante, yo
me cacé pero no tengo hijos, en esas los papás le buscaban a uno el novio y lo
veía en el atrio le decían alistici porque nos vamos pa la iglesia. Y uno no podía
preguntar nada por miedo a que le pegaran. A los hombres les tocaba tener casa
y labranza pa mantener la mujer o sacar un retazo en arriendo y hacer un rancho
de paja pero no vivir con suegros porque se jormaba un injierno, los huevos cuando no había negociantes no se
vendían el pan era a centavo pero grande y un peso era mucha plata, no había
billetis era monedas de centavo y más antes eran los riales, la ropa se lava
con junche de jique o pepa de cucuba, no había cepillos pa los dientes y la
gente no sabía que sería doler las muelas la gente se moría con los dientes
sanitos, mi mamita contaba que hubo una hambruna y comían arepa de cepa de
vástago porque los hombres no sembraron
labranza de miedo que los llevaran pa la guerra, después se calmó y ya hubo que
comer que sí daba la comida era arar surcar, sembrar, paliar y a cosechar no es
como ahora que es con abonos de pepas o de gallina, los matrimonios eran
vestidos de negro y tocaba hacer informaciones y lo publicaban y pa que no lo publicaran
tocaba pagar, este pueblo era pequeño solo era lo del redondo del parque y un
poquito de para arriba la tienda era de don Hernando Reyes que era como de
lejos por los ojos azules las casas eran de teja en el pueblo y en el campo de
paja y bareque una sola pieza sin ventanas, no había baños era en la calle de
la amargura eso si era maluco no se podía caminar no había luz, el agua se cargaba en chorotes de la mana y en el verano duro nos tocaba de la guaya,
en los carnavales se emborrachaban de guarapo y chicha de masa y a gritar que
viva el partido conservador o viva el partido liberal, no había bocina
anunciaban los decretos tocando un tambor cuando salía la gente de la primer
misa los domingos, tocaba caminar mucho será por eso que todavía estoy viva y
que la comida era muy sana y de buen sabor se cocinaba en leña y ollas de barro porque no había
aluminios ni esmaltes eso llegó mucho después, ahora estoy aquí en esta casa
que no es mía porque mi casa es en el campo eso ya se estará cayendo. Señora Inés
le cuento que usted es la de mayor edad en este municipio. Contesta. Eso dicen
que soy la más vieja por comer mucho grano tostao, madrugar y trabajar mucho.
Doña Inés. Qué le gustaría hoy tener de su niñez. A tiempos aquellos yo quiero
comida sin jumigos y en olla de barro
que eso si es comida de buen sabor, correr por los potreros coger moras,
pomarrosas, chizas, arrayanas, y la calle que sea de piedra. Lo que sí que
cuando iba uno a misa no entendía nada porque hablaban de otro modo es como en
otro idioma después según se cansaron y decían la misa que uno entendía. Doña
Inés que le recomienda a la juventud. Contesta. Ahora hay muchos inventos pero
esos adelantos enferman y los vuelven perezosos
Entrevista
Él nos cuenta que en su niñez si
había vacunas contra el Sarampión y la viruela, las enfermedades era tos ferina
y tifo, tuberculosis y había un
ancianato de vez en cuando iba un médico, yo estudié dos años aprendí en
pizarra y jis mi maestro era un anciano estudiábamos todos los días y el sábado
medio día el domingo nos traían en formación a misa no había restaurante
escolar íbamos descalzos y mi compañero que está vivo es Benedicto González ,
mi papá Adolfo y mi mamá Tiodomila trabajaban en la alfarería, llevaban la loza
a Tenza y Garagoa, a la casa llegaban negociantes a comprar la losa y la
llevaban a Guateque todo era a pié no había carretera, las casas todas eran de
paja, no había luz eléctrica se alumbraba con velas y el agua se cargaba en
chorotes de un aljibe o de la quebrada, el
alcalde lo nombraban de otro pueblo, a los de aquí no les daban esos
cargos en la vereda había un comisario con una cinta en el sombrero para
hacerse respetar, la plaza de mercado es donde hoy es el parque, el mercado es
el día lunes venía gente de Tenza, Guateque , Tibirita y Umbita a pié por
camino de herradura , con cerdos y
ganado, los niños nacían en la casa había compañeras o parteras que acompañaban
a las señoras, se cultivaba yuca, arracacha, batata maíz, habas, alverjas,
manzana, durazno no había curuba ni granadilla, en las fiestas había toreo, no
había cerveza lo que se tomaba era chicha y guarapo y se emborrachaban y había
peleas, cantaban gritaban y se herían a palo los hombres cargaban una vara con
rejo, cuando era grave los echaban a la cárcel los comisarios, las calles eran
empedradas donde hoy es el parque era un pastal, el alcalde publicaba
decretos que todos a limpiar las calles,
no tocaba pagar predial, los domingos me daban un centavito yo compraba dos
mogollas grandes yo a la edad de seis años ya elantiaba una yunta de bueyes y
el jinao Dabi me ayudaba y me hacía cubita (ahorros) y después me compraba un
camisón las moliendas era en digicio de palo se hacía miel en las fiestas
carnavales se hacía la barrera o corraleja de palos para el toreo yo trabajé en
San Antonio de Tena nos íbamos a pié hasta Guateque y de ahí había carro hasta Chocontà
y luego a Bogotá en tren y de Bogotá a San Antonio En carro el jornal era cinco
centavos diario la ropa se lavaba con pepa de cucuba o con junche de fique no
se planchaba. Los niños cuando morían los echaban en una barbacoa o en ramas no
había ataúdes y los llevaban derecho al cementerio y pagar los derechos
eclesiásticos y si no pagaba no le daban cementerio me case a los 26 años se
hacían enjormaciones lo nombraban 3 v veces en la puerta del caisel duré un año
de novio me daba como miedo yo fue a Miraflores a paliar caña y coger café, mi
suegro me llevó a Miraflores y los 17 años compre una finca y sembré labranza y
le dije que me diera una muchachita para que me acompañe y me dijo que si cogen
amores que no estorbaba la más simpática era Rosalbina nos entendimos, mi
abuela María de los Ángeles murió como de 70 años fue a Santa María , Umbita, Arcabuco
a un día de camino cuando iba a Miraflores se llevaba losa y de allá se traía
panela en dos mulas.
JULIA CASTRO DE
ALFONSO
Nació el 7 de Enero de 1913, hija
de María Resurrección Castro en la vereda Hato
recuerdo que nos enseñaba la dotrina la jinaita Ana delia nos vestían
con jalda a la mitad de la corva con alpargatas de fique los traíamos de
Guateque y valían 25 centavos y los hacían en Somondoco y nosotros llevábamos
losa un chorote lo vendíamos en 5 centavos todo nos tacaba a pié por el alto de
Tibirita y heche pa Guateque en el pueblo las casas eran de teja de barro no
había luz ni radios, la misa era en la capillita de San Miguel, en la
nochebuena vestían negros y disfraces pero yo no me disfrazaba y bailaban con
matachines, tocaban tiple, guitarra, flauta y capadores se tomaba guarapo y chicha
yo tuve 9 hijos, uno se me murió en el estómago duré 15 días con el niño
muerto una señora Laurencia que era como
médica me atendió para sacarme el niño, aquí si había hospital me vacunaban
había tos ferina yo me alquilaba a echar pala y hacer losa, había caminos de
herradura el barro nos daba hasta la rodilla no recuerdo que oficinas habría en
el pueblo en el campo las casas eran de paja y bareque la ropa se lavaba en la
quebrada o el chorro y jabón de calceta no me pusieron a la escuela porque mi mamita
se iba pal monte a traer leñita, había escuela en el Páramo en las fincas de
don Arquímedes y los que estudiaban era con pizarra y jis por un tercio de leña
que llevábamos al pueblo nos daban 5 centavos y comprábamos dos centavos de
panela que era un buen pedazo un huevo valía un centavo, cuando había romería
de Villa pinzón, Machetà tomaban guarapo. En los matrimonios se mataba gallina
y riguas se hacía tamales de pelao o de mazorca y las arepas cari cecas se
molía el maíz en piedra y cuando salieron los molinos se llevaba el maíz a
Garagoa también íbamos a Chinavita a las 2 de la mañana y llegábamos aclarando el día y nos
devolvíamos y llegábamos a las 6 de la tarde.
JOSE LEONIDAS DIAZ
ROA
Nació el 8 de Diciembre de 1911 en la vereda el Zinc de este municipio en esta fotografía de derecha a izquierda
está don Leónidas, su hija Margarita, su nieta Ana de Dios, su bisnieta Yesica
Paola y su Tataranieto Dairon Fernando . Son 5 generaciones en la se evidencia la
fortaleza de los más mayores.
Él nos cuenta que no lo mandaron
a la escuela porque en ese tiempo no era obligatorio había pobreza nos tocaba
echar pala yo negociaba en loza llevaba mi maleta a las costillas desde La
vereda la Palma y me quedaba en una casa del campo en Garagoa y madrugaba a seguir
mi camino con mis ollas para Miraflores y allí se las rapaban porque no había
otra losa luego compraba tres arrobas y media de panela y me venía para La Capilla.
Preguntado. Don Leónidas Cuénteme que es
lo que usted añora de su niñez. Responde: En ese tiempo la labranza daba mucho
sin abonos ni jumigos sí teníamos comida limpia ahora es solo veneno por eso es
que ya los muchachos les toca con muelas prestadas yo con mis 100 años a mis
costillas y todavía tengo mis raigones (muelas) yo no conocí cepillos ni cremas cuando dolían
las muelas se cogía una cabuya se le daba dos vueltas y muelas ajuera, las
casas eran de paja y bareque no había luz se alumbraba con velas de cebo o los
que tenían abejas hacían ceras, el agua tocaba a la quebrada, la ropa se lavaba
con junche de fique o pepas de cucuba, no había camas tocaba dormir en el zarzo
y taparse con costales o también dormíamos entre el tamo de alverja, el alcalde
nos obligaba a venir al pueblo a limpiar la calle porque los del pueblo no lo
hacían y si uno se metía en problemas le hacían hacer unos metros de camellón,
y peliaba los liberales contra los conservadores hasta por un pedazo de trapo
aquí la mayoría eran conservadores y cuando ganó Olaya los pocos liberales les
tocó salir. Hoy estoy aquí en el ancianato pero yo quiero es que me lleven pa
mi casa yo quiero echar pala porque todavía tengo alientos aquí me voy a
entumir sin hacer oficio.-
BENEDICTO GONZALEZ
CASTRO
Nació el 21 de mayo de 1918 hijo
de Abraham González y Luisa Castro en la vereda de Truco yo recuerdo que en ese
tiempo no había registro civil ni
personería las mujeres vestían con jaldas negras y anchas hasta los tobillos para bailar, con
sombrero de paja o jipa y las más ricas el sombrero era de pelo y mantellina de
castilla unos usaban alpargatas solamente para entrar a misa, no había crema
dental ni cepillos, se alumbraba con velas no había acueducto ni carretera solo
llegaban carros hasta Guateque, las industrias era hacer losa y costales para
vender en Tibirita yo cortaba el fique lo rajaba se sacaba y se hilaba se
armaba en el telar los costales por parejas de cargazón y se vendía a 8
centavos se hacía sombreros de ramo, la ropa se compraba en Guateque y Garagoa,
se cultivaba Abas, alverjas, yuca yo estuve en Lisboa en el Tolima y Santa
Isabel con jornal de 50 centavos, las calles eran empedradas, en ese tiempo la
labranza no se ju migaba ni abonaba el alcalde era Abraham Parra mayor y Arturo
Parra nos tocaba pagar predial, escribíamos en una pizarra y con jis o con un cascajo
mi profesor se llamaba Rafael Antonio Patiño solo había dos profesores para 400
niños, los sábados estudiábamos hasta el mediodía, los castigos era con jèrula
(tabla con huecos que hacía brotar sangre, no venía médico la gente era alegre
donde es el parque se hacia la barrera para
el toreo, cuando yo estaba chiquito ya había gaseosa y costeña, chicha y
guarapo, la gente peliaba por la política había juzgado y la alcaldía era de
dos pisos y teja de barro las paredes de adobe y puerta de madera , el jabón se
traía de Guateque.
Fachada del antiguo palacio municipal de La Capilla cuando
este tenía un estilo colonial, hoy lamentablemente las autoridades no valoraron
el estilo colonial del municipio y cambiaron por lo moderno y la calle empedrada por el pavimento.
MATRIMONIO CALDERON
FERNANDEZ.
Celebraron bodas de
diamante 75 años de vida matrimonial
Mi nombre es Santiago Calderón
García mis padres Belisario Calderón y Cecilia García ellos contaban que había
guerra y les tocaba por el monte para que no los llevaran para la guerra y hubo
hambruna, los que tenían plata era Dulcidio Ovalle y Cristino Ovalle avisaban
10 obreros y llegaban 20 o 30 por la escasez de comida porque por el miedo a la
guerra no cultivaban, de oficinas no había sino la sola alcaldía no había policías solo regidores del campo yo
fui regidor cuando era alcalde Jesús Medina me tocaba hasta las 11 de la noche
para que la gente no hiciera desaseo en la calle de la Amargura porque no había
baños, no nos pagaban era de obligación, la gente se emborrachaba con Guarapo
cada uno llevaba una vara para defenderse la mayoría caminaba descalzos o con
alpargatas de fique y después fue de suela, sombreros de ramo o jipa blanca las
mujeres con faldas largas, pañolón o mantillas, las alpargatas se lavaban con
pepas de cucuba. Yo recuerdo de La Capilla que el municipio era pequeño, las
calles empedradas, y tocaba ir a limpiar
la calle a los del pueblo, las escuelas era donde hoy es la casa de la cultura
y del humilladero para arriba( hoy sede del jardín múltiple) y en el campo había
en el páramo, Ubaneca, Barroblanco , Palma y zinc las casas de paja se
estudiaba en Pizarra y jis porque no había cuadernos, un profesor Amaya enseñaba a 200
alumnos la profesora Paulina para las niñas porque eso era aparte, yo iba a
moler caña a Garagoa en trapiches de piedra el
jornal era 20 centavos y a paliar alverja pagaban 2 centavos, una yunta de bueyes valían 40
pesos, una fanegada de tierra $500 pesos, se sacaba plata a interés a los
negociantes, en las fiestas carnavales pagaban romerías venían de Tibirita
Guateque y Bogotá, no había cerveza solo chicha y guarapo después llegó la
cerveza andina. Doña Anamaría nos cuenta que nació el 31 de diciembre de 1918 la sal se
traía de Zipaquirá era en granos o bloques la de comer es blanca y la biguá es
negra mi papá tenía caballos y negociaba en sal, un kilo de carne valía 70
centavos y daban chimbo( un pedazo de más) se pedía un kilo y se terminaba como
en dos kilos, diez huevos valían 12 centavos, el pueblo era pequeño y la misa
era en San Miguel, el piso de ladrillo y monseñor Amaya fue el que hizo
construir lo que hoy tenemos, las casas eran de bareque y paja, después de
tapia pisada, a los niños no los dejaban en la calle les ponían oficio así
fuera a contar el maíz grano por grano y volver a empezar, de enfermedades
había Sarampión y viruela que se brotaban por dentro y por fuera y después
fiebre alta y vomitaba sangre eso era
muy prendedizo, el tifus es fiebre que no se controla con nada, y después da
mucha hambre muchos se morían y no los
enterraban en el cementerio, Hipólito Ramos hacía de médico, íbamos a Garagoa,
Guateque, Chinavita, Tibirita
a Pié y desde Villa pinzón en tren hasta Bogotá, una presa de oveja valía un
centavo, , se vendía aba, maíz, alverja, no había cultivos de tomate, habichuela
ni pepino en ese tiempo no se fumigaba, la comida era limpia, la papa se daba
sin abono ni fumigo y era una bendición el maíz se molía en piedra aunque se
avejigaran las manos y de rodillas, el fogón en el suelo, no había dentistas,
menos cepillos y cremas dentales, se lavaban los dientes con carbón de sauce,
no había papel higiénico ni baños en el pueblo era una sobre otra, el agua era
en una alberca para bañarse los pies y para cocinar se cogía de la pila que hay
en el parque, no había luz ni teléfono, después el agua se traía en chorotes de
la honda y las ollas de barro y las arepas carnisecas que se molía el maíz en
la piedra y se colaba la harina en un cedazo, se mojaban con agua de panela, en
los matrimonios no se hacía ponqué se hacía era mantecada y el matrimonio era
por la mañana, el desayuno con almojábana, chocolate, caldo , una presa de
pollo y después el almuerzo, el desayuno le tocaba a los padrinos y el almuerzo
y la comida a los papás de la novia y había invitados pero no llevaban regalos
iban solo a comer, las ricas era de blanco y cola larga, corona y manto los
pobres era vestido de paño negro y camisa blanca. La Bibliotecaria le pregunta
a Doña Ana María que es lo que añora del tiempo de su niñez. Ella suspira y
dice que ellos disfrutaron de comida limpia que conserva la dentadura hoy todo
es veneno y por eso es que los muchachos ya llegan con las muelas dañadas así
se bañen y con cepillos eso de nada sirve porque el daño está en que todos esos
venenos que le echan a los cultivos es lo que está perjudicando a la gente,
esos tiempos que vivimos tan bonitos ya no vuelven de que la tierra daba sin
tanta bregadera ahora para ver una mata es más veneno y esos son los de la
plata y dejan esas bolsas que hieden a feo y eso si no se las llevan.
ODILIA FERNANDEZ
CASTAÑEDA
Mi nombre es Odilia Fernández
Castañeda, nací en la vereda Palma Arriba el 8 de Julio de 1920, yo recuerdo
que mi papa arrendó la casa para la escuela y venia muchos niños a estudiar un
día los niños y al otro día las niñas y mi papa hizo un caney tocaba subir por
una escalera de solo palo y un día por la noche mi papá me cargó a tuta y
llevaba a mi hermana menor en los brazos y al llegar a la entrada donde
dormíamos me deje caer del cuello de mi papa y caí rodando escalera abajo y los
huesos de la cabeza se partieron y yo por eso no pude aprender en la escuela mi
mamá hacía losa, nos tocaba cargar el barro de las minas de Barroblanco y de
don Lucas Chavarro, arena de la guaya y la leña del monte todo a la espalda y
haga losa se cocinaba en el horno y luego hacíamos maletas pa llevar a Umbita
en verano bien pero en invierno nos mojábamos y llegábamos donde los compadres
y nos daban posada y al otro día madrugue a llegar a Umbita a vender y de allá
nos daban ruba ibia y papas maleta de para allá y maleta de paraca, también
íbamos a Garagoa y nos daban aguacates, también a Guateque y de allá traíamos
alverjas y garbanzo, en ese tiempo la labranza daba mucho solo era arar y
surcar, sembrar paliar y cosechar, no se usaban abonos ni menos fumigar mi papá
se murió sin saber que sería un dolor de muela y comía alverja, garbanzo, aba,
maíz tostado murió de 86 años y tres días antes de morir se le cayó la primera
muela pero ni siquiera se dio cuenta, porque le sentaba en la cama y vio que
era una muela, en ese tiempo no había colchones se dormía en juncos que se
hacía de una mata de junco cuando nuevos asentaban
Mata de junca con la que se
fabricaban los juncos los cuales fueron reemplazados por los colchones o
colchoneta ,los nudos de las cabuyas sentaban en las costillas el maíz se echaba en
la troja al zarzo y se encontraba una cosecha con la otra, el agua la traíamos
del aljibe pero en verano se secaba y tocaba ir a traer en chorotes del
cañatoque, teníamos abejas y las castrábamos llevamos mucha miel a vender a
Guateque y la cera la encachábamos y se ponía al sereno para que blanquiara y
luego se ponía en un platón a derretir y se armaban los pabilos y se empezaba a
hacer las velas y con eso
alumbrábamos no había luz del cable, como no
había carretera cuando una persona se enfermaba se llevaba en un
taburete a la espalda y si era muy pesado tocaba en una barbacoa que es con
palos se echaba un junco y se tapaba con una sábana y llévelo si era grave
hasta Guateque que sí había hospital, cuando una persona se moría llegaban los
vecinos a ayudar y lo primero tocaba comprar el cajón que un hombre cargaba con
cincha a la espalda al muerto se bañaba y se amortajaba y se le ponía hábito de
la hermandad que fuera se echaba al
cajón se hacía el guando o barbacoa se amarraba y entre cuatro hombres lo
llevaban al pueblo se hacían coronas de sepa de azucena y flores se daba aviso
en la parroquia y el sacristán doblaba las campanas luego vestían la tumba en
la iglesia que era una imagen triste unas matas de helecho y en medio de eso
colocaban el cajón y le celebraban el depósito y al otro día por la tarde le
hacían el entierro y el sacristán repartía a cada acompañante una vela y la
prendían cuando iban a salir pal cementerio el sacristán cobraba por vestir la
tumba y la cera la pesaban y cobraban lo que se había gastado y si era pobre
hacían un hoyo y lo enterraban en tierra y si era rico lo sepultaban en panteón
les ponían una cruz luego que salían del entierro les repartían arepa y gallina
a todos los asistentes especialmente a los que más ayudaban a cargar el muerto
y les llevaban guarapo y almuerzo al cementerio, y empezaban a ser el novenario
en la casa del difunto los vecinos llegaban durante 9 noches a rezarle al
difunto y le dejaban un vaso de agua para que tomara y para que los de la casa
no se secaran de muerto hacían un de sahumerio o sea una hoguera con ramas de
naranjo, eucalipto y pino. A los niños no se les dejaba acercar para que no se
secaran de muerto, las señoras tenían los niños en la casa avisaban a una
partera o comadrona para que le ayudara y le cortara el ombligo al recién
nacido y luego lo llevaban a la iglesia al bautismo, no tenían cuna sino era un
chinchorro que se hacía con un costal y unos pedazos de lazos viejos y se
vestían solamente con un camisón hasta los 12 años, los zapatos era pa los
ricos del pueblo los pobres era con alpargatas pero de fique y solamente
para ir a misa, en la noche guena se
hacían los rosarios o jujus se vestían
pastores y negros se hacía mute y amasijo los arbolitos y las luminarias música de cuerda ,tiple, capadores los
bailes eran del tres y el seis, en la semana santa no tocaban campanas sino era
una matraca y no se podía hablar duro ni trabajar hacían procesiones por la
calle, en las votaciones nos hacían ir a meter el dedo en un frasco de tinta
roja que no se podía quitar ligero, cuando el alcalde daba un decreto lo hacían
saliendo de misa tocaban un tambor y la gente esperaba y escuchaba el decreto
pero eso era pa limpiar la calle o el convite a rozar el camino, yo hoy día
tengo tembladera(parquinson) y no veo.
Trapiche de piedra donde se hacia la molienda de caña
se sacaba la miel para batir el guarapo y la canoa para guardar la miel allí se
conserbava limpia y fresca, el sabor delicioso
HECTOR JOSÉ FERNANDEZ
Nació el 25 de Marzo de 1921 hijo
de José Fernández y Alejandrina Ramos. El entrevistado nos cuenta de su niñez
recuerda que el cantor era Pedro Bohórquez se escuchaba desde la iglesia hasta
el cementerio, la liturgia era en latín y el cura era Timo león Dávila y luego
Rosento Z Forero había, juzgado
municipal, concejo, personero y alcalde era nombrados por la gobernación, la
política no ha sido sana es corrompida, los liberales sufrieron mucho se
tiraban a matarse mucha pugna, en las palmas se cultivaba papa y se agarraban
por el agua con piedra y palo porque el agua la sacaban por zanja. Un político
sacó una partida para el acueducto y los tubos
de 3”galvanizados se trajeron desde Chocontà entre 4 obreros traían un
tubo al hombro y se les pagaba 50 centavos el alcalde era Felipe Salamanca, el
acueducto lo sacaron de la honda y en verano de un aljibe del jinao Evangelista
Fernández las casas que contaban con ese
servicio era Fernando Reyes, Medardo Reyes, la casa cural y el resto cogían el
agua de la pila que está en el parque se emboquillaba con caña brava a los
chorotes u ollas de la tasa de la pila y otro cogedero de agua era de la
alberca que era una sola pieza de piedra de ahí cogían para batir el guarapo,
en ese tiempo se tocaba tiple y requinto en las tiendas y le arrimaban guarapo
y entretenían a la gente los días sábados, domingos y lunes, las mujeres se
vestían con faldas largas hasta los tobillos y blusa blanca y mantellina, los
ricos si tenían pañuelon de paño y mecha los hombres llevaban vara para
defenderse de las peleas cuando se emborrachaban y los metían a la cárcel y al
otro día a contestar la demanda el alcalde les ponía a hacer 4 metros de
camellón y era medido en camino de herradura era empedrado y no se podía pasar
con madera las bestias y ganado caminaban por la rastra en Barroblanco Abajo
había 3 chircales donde hacían teja de barro el jornal eran 3 centavos y al
paso del tiempo iba subiendo había muchos obreros, el almuerzo se llevaba en
canastos se les daba alimentación y guarapo, en el gobierno de Olaya llegó la
carretera a Guateque, antes los negociantes se iban en caravana hasta Chocontà
y ahí tomaban el ferrocarril la carretera se abrió a pico, pala y carretilla en
el segundo año de Olaya llegó el buldócer,
El día miércoles era lleno de fleteros con embace para la cerveza, había
hospital con cinco enfermos su nombre San Vicente de Paúl, el alcalde nombraba
dos personas para pedir limosna en la plaza para sostener a los enfermos y
otros les daban grano, carne, verdura, había abundancia hubo crisis de plata en
1900 yo leía en escrituras antiguas, la escuela de varones era donde hoy es la
casa de la cultura y después de la agencia hacia abajo era la escuela de niñas
los niños del campo en el mismo talego de los útiles les echaban arepa o grano
tostado para el almuerzo y los del pueblo les estajabamos las onces y les
dejábamos copiar la tarea y si uno no sabía las tablas de daban jèrula unos
tres que le hacían brotar sangre en las nalgas, yo estudié en Pizarra y jices,
el cuaderno era para dibujo y escritura, en el gobierno de Miguel Abadía Méndez
llegaban 30 o 40 pizarras para cinco cursos, el que salía de quinto y si los
papás eran acomodados iban al seminario a Tunja y otros para Bogotá a estudiar
abogacía o a trabajar en fábricas y salían pensionados, hasta 1953 las calles
eran empedradas Don Arturo Parra hizo tumbar la municipal en la casa de
Concepción Buitrago era la alcaldía y secretario Chucho Cárdenas, el juzgado en
la casa de Medardo Reyes del portón hacia arriba, la tesorería en la casa de
Víctor Fernández, había telégrafo y teléfono, las rentas del municipio era a
base de la carta escrita y la ponían al correo y a pata hasta Guateque los
gastos del municipio tenía remate de fermentados por dos años el guarapo y la
chicha únicamente para cubrir los gastos de los carnavales, había seis tiendas
de guarapo, la gente se curaba con plantas medicinales y si era grave la
enfermedad tenía que morir el ministerio de educación mandaba botellas de
aceite de ricino era espesó y cada chino casi un pocillo para purgarlos y si no
se lo tomaba se lo echaban a juro, el remate de romana y almotacén(lo que se
relaciona con artículos de plaza( arracacha, aba, maíz, el rematador cobraba y
ahorraba y pagaba al municipio mensualmente y predial, en los estancos y daban
recibo ese se llamaba recaudador por las ventas de licor crema de café y
aguardiente y los ricos tomaban Whisky y brandy, el coso público el que llevaba
una res al coso le daban 20 centavos y el dueño tenía que pagar dentro de las
24 horas había disciplina, los matarifes
tenían que sacar la guía en la recaudación de renta, el recaudador solo vendía
licor, la gobernación mandaba partidas pequeñas y los pueblos se sostenían con
los impuestos se hacía convites el municipio pagaba el maestro y la mano no
calificada la aportaba la comunidad, la gente era muy rebuscadora iba a
Garagoa, Tenza y Guateque los animales de carga era los bueyes, burros y
caballos se presentaban casos de muertes por celos en el campo en Barroblanco
eran los Monroyes repartían leña y pa la cárcel y en Camagoa los Torres
apodados los diablos el alcalde hacía el levantamiento y los reos estaban
presos mientras la investigación y luego los llevaban a la cárcel del distrito
en Guateque cuando la violencia en el Tolima encontraban los muertos entre el
cafetal, en Tibirita los conservadores tenían casa en el pueblo les quitaban
las puertas de la casa de un partido a otro hacían fechorías muy bravas la luz
llego a Guateque en 1921 había estadística antes era con lámparas de gasolina
en las esquinas donde era más concurrido se prendían a las 6 de la tarde y se
apagaba a las 6 de la mañana era oficio de los policías y el comisario mayor,
todo era pacífico la desventaja de los pueblos estaba encajonada el campesino
llevaba los productos a Guateque y Garagoa, no había música de radio se mataban
8 cerdos el día martes , cordero el viernes, el lunes mataban 9 reses, el
matadero era junto al salto si no cabían
en el matadero se mataba en el camino, un kilo de carne valía 60 centavos una
res costaba 35 pesos todo era criollo en los carnavales entraba el remate de
los fermentos empezaba el trabajo de la chicha con mes y medio de anticipación
traían expertos de Sutatenza y Guateque para prepararla en barriles grandes de
madera o pipas dos o tres en cada tienda la gente se enfermaba por el alcohol y
la gula de guarapo se hacía toldos de 6 y 8 metros se techaba con teja de barro
o costal y se amarraba con bejuco. En la semana santa concurría mucha gente el
párroco nombraba a los del pueblo para vestir los 6 o 7 pasos para las
procesiones no tocaban las campanas en
esos días era con matraca y se peliaba por tocar la matraca, yo hacía matracas
para los niños del campo y las vendía a dos centavos, en nochebuena el que
salía a anunciar era Marcos Moreno con coplas y disfrazados en caballos, leía
el programa y echaba voladores, los toros de candela y las bolas de petróleo,
las industrias era los chircales donde se fabricaba teja de barro y las
enramadas de trapiche para las moliendas donde se hace la miel para el guarapo
y la chicha, En la Palma, Camagoa, Zinc y Hato era la fábrica de ollas hacían
maletas de dos metros y en el puente de la Gusva tenía enramada de teja bajita
y no cabía la maleta y se rompía la losa, mucho después quitaron la enramada,
antiguamente había comodidades, cuando moría un jefe de vereda todos venían a
colaborar en la hechura de la sepultura la mayoría se enterraba en tierra, los
panteones era para la gente distinguida, al medio día bajaban las cocineras o
familiares del difunto con los platos de comida, papa, yuca, arracacha y
gallina los llamaban y les daban la comida porque en el cementerio no era
permitido comer y después bajaban el muerto con lazos los hoyos eran de dos
metros. Los matrimonios eran anunciados por el párroco, se subía al púlpito y
decía el señor fulano de tal quiere
casarse con fulana y si los novios no querían que los publicaran les tocaba
pagar las proclamas (publicación) y cuando Vivian en manguala (unión libre)
llegaba la policía a las 4 de la mañana y los traían a la alcaldía y luego
donde el párroco y tenían que decidir si se casaban o se separaban y los
caucionaban con multas en ese tiempo era más fácil el manejo de las oficinas
los problemas se arreglaban amigablemente.
ROSENDO JIMENEZ
Está descansando en
una silla del parque del municipio pensativo recordando su niñez y juventud
para contarle a la bibliotecaria sus experiencias y costumbres de ese tiempo
para memoria que conozcan las nuevas
generaciones lo duro que a ellos les toco no como hoy que todo es fácil.
Nació el 28 de Diciembre de 1918
en la vereda de Peñas, él recuerda de su niñez que las calles del pueblo era empedrada,
la misa era en San Miguel y después hicieron una de estilo español con gradas
de piedra donde es hoy era más pequeña y
de una sola nave y torre, esto era pequeño el mercado era donde es hoy el
parque había una ceiba grande y de la raíz amarraban los cerdos que traían las
mujeres de Tibirita los días lunes, contaban mis padres que a los abuelos les
tocó aguantar hambre por la guerra se escondían en el monte y no cultivaban y
les tocó hacer arepas de sepa de vástago. Ahora hay abundancia de comida ahora
no hay guerra pero cuando mataron a un político había violencia no se podía
usar ropa de color rojo o azul porque lo agarraban y le daban su sunda( muenda)
cuando estaban borrachos gritaban viva el partido conservador cuando el
presidente era conservador y cuando ganaba un presidente liberal los
conservadores agachaban la cabeza y los liberales gritaban viva el partido
liberal esa política es muy jodida, ahora como son estudiaos los que están en
la oficinas, mi papá decía que el alcalde y el juez no sabían jirmar, el
secretario era el escribano y leía y recibía las órdenes y así se hacía había
disciplina todos respetaban a los niños nos traían a misa e formación y
ayudamos a cargar piedra para la iglesia en todas las casas había una gallina
de la iglesia y los huevos se traían para ayudar, las escuelas eran de paja y
no tenían baño nos llevaban cada 15 días a baño a la guaya no había
restaurantes escolares ni carretera todo era a pié descalzo nos daban sabañones
en los pies que eso rascaba y salía materia y de tanto rascar salía sangre por
meter los pies en el barro o agua de pantano. La comida era sanita sin nada de
abonos ni venenos por eso es que ahora los muchachos nacen con las muelas
dañadas, comíamos mucho grano y chirimoyas, aguacates, guayabas, plátanos , en
el monte cogíamos moras, los niños hasta los 12 años se les ponía solamente un
camisón así fueran hombres o mujeres, el verano era verano y el invierno llovía
pero no tan duro como ahora que hay avalanchas , en ese tiempo duraba hasta 20
días sin verse el sol era una neblina y una llovizna muy jinitica y hacía frío
pero llover duro era muy poco es que ahora hay cambios de clima y eso da mucha
maluquera y romatis que no deja caminar no como antes.
Él cuenta que le toco a pié hasta
Chocontà a pata limpia y llevar huevos, manteca en jaulas de chusque nos íbamos
a las 4 de la mañana y llegábamos a las 3 de la tarde de allá traíamos
chocolate panela y sal de peso de 3.1/2
de peso y pasábamos por Machetà a las 8 de la noche dormíamos en el
corredor de una casa y nos daban pasto para las mulas, una libra de chocolate
valía 5 centavos igual que un jornal y rendía la plata, cuando tenía 12 años
tomábamos guarapo y descansábamos los pies nos bañábamos con sobras de guarapo
porque se totiaban de tanto caminar, almorzábamos en Tibirita y le dábamos
pasto a los caballos y traíamos cerveza a lomo de mula era 12 docenas la carga
la carretera venía bajando de Machetà, solo un buldócer había ranchos de teja
de barro, me mandaron a la escuela desde las 7 de la mañana hasta las 4 de la tarde,
el almuerzo lo echaba en un talego era maíz o habas tostadas y comíamos
guayabas, las enfermedades era romatis ciático y luego la artritis y viruela
que me dio y me sacaron de la casa a un rancho de paja de caña criolla,
empezaba con fiebre y luego se brotaba como un turupe como garrapata era
contagioso y por eso lo aislaban si era grave lo llevaban a Guateque cargado en
un taburete a la espalda se sembraba ibia, ruba, nabos, papa negra, riguas y
batata, tengo 3 hijos, doce nietos y doce bisnietos, hoy estoy enfermo de la
próstata en ese tiempo las personas se morían de viejas no se escuchaba decir
de tensión alta ni azúcar, y menos colesterol tampoco dolían las muelas si
dolían se sacaban con cabuya pero eso era muy raro todos se morían con los
dientes completos no es como ahora que es con muelas prestadas porque ahora la
comida es solo veneno por tanto que le aplican a los cultivos y esos empaques
que huelen a demonio. Nosotros nos tocaba caminar mucho será por eso que
todavía estoy vivo ahora los muchachos son llenos de pereza y con guenos
zapatos, no había luz se alumbraba con lámparas de petróleo y donde había
abejas hacían las velas, tampoco teníamos radios, los primeros eran de la
emisora Sutatenza muchos aprendimos muchas cosas y era buena música no como ahora que no es
música sino un ruido muy maluco. Lo feo era que en las votaciones se peliaba
los liberales con los conservadores se cometían injusticias porque la política
es muy sucia los alcaldes los mandaban de otros lados y no era tantos empleados donde es el parque
donde estoy sentado era el mercado los días lunes de Tibirita las señoras
traían cerdos y los amarraban de las raíces de una ceiba, las nochebuenas eran
con luminarias y matachines ( disfraces) empezaba la banda de viento que el
principal era don Servando Celis y les enseñó a los hijos, Pedro y Abraham
Celis y otros que seguían aprendiendo , los llamaban a tocar las fiestas en
otros pueblos, el primer camión que llegó a la Capilla fue el de don Jorge
Montejo, los negociantes eran los que contaban con plata para prestar al areito
(interés) porque no había bancos el más cercano era la Caja Agraria en Guateque
y si no pagaba la plata venían y le remataban la tierra y se quedaba en la
miseria.
ROSITA BERMUDEZ ROA
Ella nació en la vereda Palma
Abajo en Diciembre de 1920 quedó huérfana de madre en su niñez sufrió con la
madrastra le tocó aprender a hacer losa y después ayude moler caña en un
trapiche con tan mala suerte que me deje coger la mano y me la molió el
trapiche y como no había hospital me llevaron en un taburete a Guateque porque
perdí sangre no tenía alientos de caminar llegamos ya de noche al hospital pero
si me dieron posada y hasta el otro día me vio el médico allá duré 20 días y
después me dieron salida y como no tenía plata para pagar los remedios me tocó vender el pedacito de tierra que me tocó por
mis padres aguanté mucha hambre con mi hija que es la que hoy ve por mí yo no
me mandaron a la escuela porque no obligaban a los papás y no había plata pa
comprar la pizarra y el jis yo con mi ñoquito pude aprender a hacer la losa me
alquilaba a ayudar a ser losa porque me dieran un bocado de comida solo tenía dos
muditas de ropa la de ir a misa y la de entre casa, tenía una madrina en el
pueblo y cuando yo iba me daba una mogollita y ese era mi desayuno y me venía ligero para la casa
porque no tenía un centavo, yo no bajaba en las nochebuenas, no había carreteras
ni carros, yo iba a Umbita y cuando llovía nos tocaba dormir con la mojada y al
otro día siga camino hasta llegar al pueblo era maleta de tiesticos para allá y
maleta para acá de papas, ruba, ibia y nabos.
Aspecto del municipio en el año
1929 su plaza hoy parque, su iglesia, la casa cural, las procesiones y la forma
de vestir de la época y la calle empedrada como nos narran nuestros abuelos. De
esa época se conserva la casa de la cultura a la izquierda de la iglesia.
También hacen gala las hijas de las prestantes familias capillence de la
época vive doña Soledad Reyes de
Rodríguez
ROSITA PARRA DE
GUERRERO
Nació en la vereda de Palma
Arriba el 17 de Julio de 1913 donde vive
actualmente la vemos llena de vitalidad haciendo su arroz en olla de barro que
ella misma fabricó años atrás, manifiesta su alegría al recibir la visita de la
bibliotecaria para escucharla y nos dé su valioso aporte para la memoria local.
En su niñez no fue a la escuela porque
en ese tiempo no era obligatorio y había que ayudar a cargar el barro y la
arena para hacer las ollas y cargar leña pa cocer y luego hacíamos maletas pa
llevar a Umbita, Garagoa, Guateque, Manta y Tenza porque en ese tiempo no había
aluminio ni esmalte la comida queda muy buena y se mantiene calientica, todo
era a las costillas y a pata limpia los zapatos era pa los ricos del pueblo uno
usaba alpargatas solo para ir a misa nos bañábamos los pies en la quebrada
honda a la entrada del pueblo y nos poníamos las alpargatas y cuando salíamos
de misa nos las quitábamos y así un par duraba años porque no había plata pa
comprar, la sal la traíamos de Nemocòn en vasijas, no había carreteras, ni luz
eléctrica, el agua se cargaba en chorotes de la mana o la quebrada en esas no
era como ahora que llega en tuvo, no había radios y los que iban a la escuela
escribían en una pizarra y un jis y cuando se acababa les tocaba con una piedra
cascajosa, los cuadernos y los lápiz llegaron más tarde, los huevos eran a dos
por centavo y la ropa se lavaba con hunche de fique, no había jabón las casa de
paja y bareque nada de cemento y baldosín, aquí no había hospital la gente cuando
se enjermaba tocaba llevarlos hasta Guateque en un taburete a la espalda,
Preguntada: Doña Rosita en ese tiempo como hacían las señoras cuando iban a
tener un hijo? En ese tiempo que cuentos de ir al médico eso cuando le cogía
los dolores de parto esperar a que naciera y si se complicaba llamaban a una
comadrona que ayudaba y qué cuentos de vacunas, lo que sí los niños se morían
de lombrices, ni qué cremas ni cepillos pa los dientes y ahí los dientes
duraban y qué cajas cuando las muelas dolían se alistaba una cabuya se le daba
dos vueltas y afuera pero eso era raro porque la gente se moría con los dientes
sanitos. ´Preguntada. Señora Rosita si no había cepillo ni crema dental
entonces porqué ahora a los niños se les dañan los dientes? Contesta: Ah Dios mío
si nosotros si gozamos de comida limpia a tiempos esos que no vuelven, la
tierra producía sin abonos ni jumigos como no se van a enfermar si todos los
días se come veneno, por eso es que los dientes no duran así se bañen como se
bañen es que la comida es sucia por tanto químico, en ese tiempo nos vestíamos
con jaldas largas y mantellina o pañuelon y sombrero de paja o de jipa y
delantal, la plata se cargaba en una bolsa en el seno, los hombres siempre
cargaban una vara y se defendían cuando peliaba cuando se emborrachaban con
guarapo en los carnavales con chicha, no
había cerveza y después resultaron
trayéndola en caballos de Guateque, la música era de tiple y requinto y los
bailes eran del tres y el seis eso era bonito no como ahora que veo en la televisión
es como si les picaran alacranes y todos mechudos no se sabe si son hombres o
mujeres, en ese tiempo la gente se moría de vieja, si eran pobres los pasaban
derecho al cementerio porque no tenían pa pagar la misa a los ricos les hacían
depósito y vestían tumba en la iglesia y daban cera pa alumbrar pal cementerio
los echaban en tierra y los ricos en panteón y se mataba gallina y se hacía
arepa pa darle a los acompañantes y luego el novenario se hacía un sahumerio
para que no se secaran de muerto cuando había votaciones se agarraban los
conservadores con los liberales h hasta que los sacaron del pueblo pero cuando
ganó Olaya Herrera mandaban los liberales y fue mucha esclavitud porque nos
azotaban, el alcalde era de otra parte y no eran tantos empleados como ahora ni
tantas oficinas después llegó radio Sutatenza y enseñaban a hacer el fogón en
alto a leer y escribir por un radio que trajeron de por allá lejos otros
aprendieron la veterinaria pero vinieron a llevarse el agua en tubos para
Sutatenza y aquí hicieron uno que no sirvió de mucho. Doña Rosita su aporte ha
sido valioso para nosotros y me alegra saludarla, es que aquí yo vivo lejos y
nadie se acuerda de uno ya por lo viejo, Doña Rosita Tranquila yo vuelvo a
saludarla y seguimos en la charla que es muy interesante para la memoria local.
JUAN DE JESUS ESPEJO
CARDENAS
Nació en la vereda Palma Arriba
el 25 de Marzo de 1938, actualmente vive en la vereda Chucìo, casado fue a la
escuela dos años dedicado a la agricultura y en sus ratos libres se dedica a
componer poemas y coplas aquí algunas de su repertorio
Muy buenos días para todos, sin
excluir a ninguno porque aquí gastaría
mucho tiempo saludando uno por uno. Aquí comienzo a contarles la historia de mi
vida a medida que el tiempo pasa pero ninguno puede saber lo que puede suceder
cuando sale de su casa como yo estudié en esta escuela, dos años de primaria
muy poco pude aprender porque si yo hubiera sido estudiado, pues no m e dejaría
joder.
Dos cosas hay en Colombia que no
se pueden tolerar, la corrupción que nos tiene en la miseria y la guerrilla que
no la han podido acabar.
Dicen que en la Habana Cuba están
en proceso de paz pero mientras ellos están dialogando allá, en Colombia siguen
secuestrando y matando más, pero dejemos las cosas así como están y no las
critiquemos más, más bien pidamos a Dios y la virgen que nos devuelva la paz.
Todo esto que yo he contado me lo aprendí de memoria quiero que queden escritas
y las pasen a la historia
Hoy saludo esta escuela con
cariño y gratitud porque aquí fue donde estudiamos cuando estaba en mi
juventud.
Esta escuela la reformaron sobre
la misma estructura y la volvieron a techar sin cambiarle la figura pues bien
bonita si quedó le echaron buena pintura primero era una escuela y ahora es
casa de la cultura. Para hacer esos trabajos gastaron varios millones pero
quedó bien bonito el salón de reuniones.
Cuantos de los que estudiamos en
junta ya están en la sepultura, pero quedamos unos poquitos viejos para
contarles algo de la cultura.
El profesor Barreto que mi Dios
lo tenga en el cielo porque ya no lo volvemos a ver pero yo si me acuerdo de él
porque aquí en esta escuela fue el que nos enseñó a escribir y leer..
Desde que salí de la escuela
trabajo en la agricultura desde que amanece el día hasta que se oculta el sol,
cultivando las arracachas, los tomates, las papitas y el frisol, pero cuando me
llevaron pal cuartel, viaje en el tren por primera vez y yo como era tan
tímido, rogaba a Dios y a la virgen de volver a mi tierra otra vez. Pero fui un
soldado campesino, nacido aquí en La Capilla, y tuve el gran orgullo de
prestarle guardia al presidente Rojas Pinilla.
Rojas Pinilla lo derrocó y no se
supo por qué seria pero los que lo hicieron derrocar fue un grupo de
oligarquía.
Álvaro Gómez lo mataron y no
supieron quien seria, disque en proceso 8.000 descubrió la olla podría.
Luis Carlos Galán también lo
mataron delante de tanta gente porque algunos opositores no querían que él
fuera presidente.
Pero el que lo mandó matar fue Pablo Escobar y
Santofinio Botero y él era negar y negar.
Pero el mismo que lo mató lo
denunció y a la cárcel fue a parar.
Hay violencia y hay guerrilla por
todita la nación y en Colombia no hay la paz mientras haya corrupción.
DEDICACIÓN AL TRABAJO.
Al nacer de cada día sacudiendo
la pereza, la madre naturaleza se dedica a la labor, canta el avecilla el
viento hace vapor el roció, mueve la fuente del rio, alumbra y calienta el sol.
Por eso yo al levantarme al libro
llego ansioso que es mi santa obligación y quiero cumplir con ella como cumple
el padre mío como el viento, como el rio y como el sol.
Unos gobiernan los pueblos, otros
cogen el arado, va el bujete al letrado y el artesano al taller
Por eso es que el
trabajo es ley divina y el hombre que así piensa y siente es una ley sabia y
prudente, que nadie la puede eludir, porque solamente el fecundo trabajo es el
que nos puede hacer feliz.
CONCURSO.
Yo concurse en mi pueblo, también
en Moniquirá pero yo les dije aquí eso mismo les deje allá
De todos los concursantes, yo
clasifiqué en primero y me gané un viaje gratis hasta el pueblo de San Altero.
Allí fuimos a desfilar de 32 departamentos y Córdoba el gobernador porque se
trataba del séptimo encuentro del adulto mayor.
A la costa del caribe me llevaron
a pasear a bañarnos en la playa y paseamos por el mar.
También fuimos a conocer el golfo
de Morrosquillo y la pasamos sabroso sin gastar de mi bolsillo, fue uno de los
paseos que nunca puedo olvidar porque nos llevaron a conocer por tierra, aire y
mar,
A la costa me llevaron por ir a
conocer pero no pude traerme una costeña porque en la casa tenia mujer
COPLAS.
A mí me invitan a echar coplas y chistes, para eso no me da pereza,
porque voy a contarles unas que me aprendí de memoria sacada de mi cabeza. Pero
cuando echemos coplas o chistes es que tengan razón de esas que nacen del alma
y las dicta el corazón, tampoco hay que echar coplas verdes hay que dejarlas
madurar porque aquí hay gente educada y debemos respetar, tampoco coplas de
armadillo que ya las saben de memoria y eso ya hace más de 50 años que pasaron
a la historia.
Yo soy un pobre viejo campesino y
ya pasé de los 70 pero en los subsidios
de adulto mayor, a mí no me han tenido en cuenta.
Esta vida es muy bonita
sabiéndola comprender cada muer amar a su marido y cada hombre a su mujer, no
hay que tener de a dos mujeres porque es un negocio peligroso porque si se
defiende de un marido no se defiende del mozo.
El pecado de adulterio es el
mismo de la infidelidad pero el que se acostumbra a eso ya ni vergüenza le da.
Una muchacha se casó con un enano
no más por verlo reír y le pusieron la cama alta y no se pudo subir.
Mi taita me dio un consejo que no
fuera pendejito que buscara mi mujer que ya estaba grandecito, por eso a todos
los jóvenes de hoy en día yo les quiero aconsejar que no busquen novia que haya
sido comprometida si es que se quieren casar y menos mujer que haya dejado el
marido porque eso es llevar una fiera a la casa para que lo mantenga aburrido,
es mejor que se consigan una novia soltera y sin compromiso así como la
consiguió Adán allá en el paraíso
Echemos coplas bonitas porque qué
dirá la gente porque aquí no nos van a dar chicha y mucho menos aguardiente.
Pero para tomar chichita buena a
Manta y Machetà, y para muchachas bonitas La Capilla y Guayatá pero yo me fui
para Guayatá por ir a conocer, en busca de una muchacha que reemplace a mi
mujer, pero fue llegando allá me encontré con dos muchachas a la más grandecita
le dije que si quería ser mi amor y la más chiquita me dijo que con ella era
mejor.
Me quedé fijo mirándola y me dijo: No me mires
a la cara que me da mucha vergüenza, míreme bien a los pies que es donde se
puede hacer la fuerza pero fue de lejos me enamoré y de cerquita me dí cuenta
lo que era tan maluca y ante todo patituerta pero los ojos parecían dos luceros,
las narices dos olletas la vaca era como un sartén grande donde cabían dos
arepas.
Me cogieron de la mano y me
llevaron al balcón, pregunté que si había cena y me dijeron sí señor, pregunté
que era cena dos gallinas y un capón, las gallinas para las niñas y capón para
el señor.
Pregunté si había cama y me
dijeron sí señor, pregunté que era cama, dos sábanas y un colchón, las sábanas
para las niñas y el colchón para el señor, una se acostó a la orilla y la otra
se acostó al rincón y a mí me echaron en medio como un copo de algodón de media
noche para adelante rogaban a San Simón que le librara la muerte de ese gusano
porrón.
ECOLÓGICAS.
Debajo de un árbol grande donde
se asombra la gente me senté a estudiar unas coplas dedicadas a conservar las fuentes. Como de
conservar las fuentes se trata, un consejo quiero dar que a las orillas de las
quebradas arbolitos hay que sembrar,
cuidemos los arbolitos que producen alimentos, donde anidan los pajaritos y
madrugan a cantar solitos.
De las flores dan los frutos, del
tronco la madera, de las cenizas el abono para sembrar la cementera, las
naranjas y los limones dos árboles los producen la panela y el azúcar del
cultivo de la caña dulce. Sembremos los arbolitos y prestémosle atención porque nos producen la sombra y previenen la
erosión.
A odas los de las costas un
consejo quiero dar que protejan los manglares por las orillas del mar.
Conservemos nuestros bosques que
es un recurso natural porque nos purifican el aire que debemos respirar.
Colombia es un país privilegiado
porque tiene árboles y plantas de todas las especies, y tiene grandes montañas dónde
sacan grandes maderas para la industria colombiana.
Aspecto de la escuela de la
vereda de Páramo en la década de los 40 con estudiantes de la época en
actividades de lectura a la luz del día ya que como se observa la única ventana
es pequeña y dentro del único salón se dificulta dicha actividad y no se
contaba con luz eléctrica.
BRICEIDA RAMIREZ DE
ROA
BRICEIDA RAMIREZ DE ROA
Nació el 28 de Octubre de 1934 en la vereda de Barroblanco Arriba
De mi niñez recuerdo que el pueblo era
pequeñito era la cuadra de Fernando Reyes y de don Víctor, Fernández y media
cuadra de don Miguel Esteban Rojas, donde es de Félix Peralta y Elvira de
Corredor eso era potrero, las escuelas era donde hoy es la casa de la cultura y
de San Miguel para arriba donde hoy es el jardín yo estudié en pizarra donde hoy es la biblioteca, no
había lápices ni colores, tampoco restaurante escolar de eso hace como 25 años
que está ese servicio en el parque era empedrado y era la plaza de mercado
había 4 árboles grandes de las raíces amarraban los cerdos, no había policía
solo regidores y comisarios, se cultivaba yuca, arracacha, maíz, auyama,
calabaza, ruba, ibia, nabos caña, café, gallinas cerdos las señoras se vestían
con faldas a mitad de la corva , pañolón, sombrero de ramo y jipa, los hombres usaban ruana y vara, los gamonales
eran con vestido de paño y un pañuelo rabo de gallo como un corbatín, los de la
alta sociedad era Cristino Ovalle, Medardo Reyes, Dulcidio Ovalle y Fernando
Reyes , en la Palma hacían ollas de barro, costales de fique, no había
carretera después cuando estuve en la escuela abrieron la carretera de Tenza a
la Capilla a carretilla, pico y pala la gente se transportaba a pié a Guateque
y Nemocòn, las casas eran paja y bareque las más elegantes eran de adobe que la
misma gente hacía, las he lechas se utilizaban para hacer casas ese palo dura
más de 100 años porque no se gorgoja el fogón era en el suelo, las ventanas eran pequeñas y se
tapaba con un manojo de trapos, no había molino
se molía en piedra y de rodillas para arepas carnisecas y envueltos la sal era líquida y se traía en zurrones del
salitre de Manta y se echaba en canoas y se sacaba un pocillaito para la
comida las he lechas se traía de la
Siberia en ese tiempo allá era selva, había zorros, culebras, comadrejas,
águilas, gavilanes que no dejaban
gallinas, los niños eran separados de las niñas y había mucho respeto, no había
acueductos se alumbraba con velas de cebo, los huevos se vendían a un centavo,
el alcalde era de otro lado, la gente tomaba chicha, guarapo y chirinche se
llevaban los productos a Chinavita, Umbita, guateque y Garagoa, las fiestas
riales eran muy concurridas se celebraban al empezar la cuaresma, la música era
tiple, guitarra y bandola , los bailes era el 3 y el 6 no era amacizados de
ahora, en los aguinaldos se vestía negros y pastores, el que pedía el rosario
hacia una comida, tamales de pelao para darles a los que hacían luminarias y en
la semana santa venía mucha gente a la iglesia hacían mucha comida y la
compartían con los vecinos la gente se moría de vieja, los niños de rebote de
lombrices, aquí no había médico, tocaba ir a Tenza, cuando una persona moría lo
bajaban al pueblo y el señor cura le celebraba el depósito y una procesión con
el difunto alrededor de la plaza hoy parque eso era por la tarde lo dejaban en
la Capillita de San Miguel o humilladero y al otro día a las 6 de la mañana lo
llevaban a la iglesia a misa, le vestían
tumba adornaban el cajón con helechos y todo había que pagar y lo llevaban
todos con velas encendidas para el cementerio donde había 12 obreros abriendo
el hoyo o sepultura, al regresar del cementerio los familiares del difunto les
daban a todos los acompañantes una presa de pollo y arepa, se reunía mucha
gente corrían por las veredas consiguiendo cuajadas y decían que si no les
daban gallina a todos los que acompañaban al entierro, el muerto se ponía
triste, cuando yo estudié el uniforme
era un delantal de cuadritos azul y todos los domingos nos llevaban a misa en
formación yo aprendí en pizarra y como no tenía gis tocaba con un pedazo de
piedra de cascajo a una hora de camino y descalza y volver a la casa a almorzar
y volver a la escuela porque el horario era de 8 a 11 y de 1 a 4 y los sábados de
8 a 12 se celebraban todas las fiestas
patrias cuando nacía un niño se llamaba una partera del campo para recibir el
niño, no existía planificación familiar, la comida era abundante y limpia
porque no se cultivaba con abonos y fumigo se utilizaba abono orgánico que se
preparaba en la misma finca, la gente trabajaba mucho y muy sufrida todo era a
pié descalzo a los pueblos vecinos, en las moliendas se cargaba la leña y la
caña a la espalda se comía bastante grano tostado en el invierno y la dentadura
era buena.
LOS HERMANOS GABRIEL
ROA Y EVA CALDERON ROA
Nacieron y vivieron en la vereda
de Camagoa de éste municipio. Ellos se pusieron muy contentos al recibir la
visita de la bibliotecaria y nos cuentan que sus padres vivieron y los
sustentaron de hacer ollas y chorotes ellos recuerdan de su niñez que fue pobre
y de mucho trabajo porque los papás eran muy rígidos les tocaba caminar
descalzos, después se hacían unos
chagualos o quimbos que se hacía de suela de cuero de ganado a la medida de los
pies un poquito más grande y se le ponía unos cordones y con eso andábamos a
Umbita con nuestras maletas de losa mi papá me pegó porque me dejé caer en la
guaya y me dieron posada donde un dijunto Adolfo y no llegue a la casa y me
buscaban por la quebrada eso antes castigaban muy duro a veces nos tocaba salir
a dormir debajo de una piedra por miedo que nos azotaran, en ese tiempo la
comida abundaba y no era tanta brega, arar y sembrar, paliar y cosechar, es que
ahora hay muchas enfermedades y plagas y
si no se fumiga no se coge nada pero la gente se enferma de tanto veneno por
eso los muchachos ya no se quedan en el campo porque si cultivan no ganan nada
porque esos químicos y abonos son muy caros, en mis tiempos se sembraba ruba,
ibia, papa y se regaba por zanja no había mangueras, tampoco había luz cuando
chiquitos no había radios los primeros que llegaron fue de radio Sutatenza, que
enseñaban a leer y escribir y que había que cultivar hortalizas y poner el
fogón en alto eso era muy bonitas esas enseñanzas lástima que eso se acabó lo
bueno no dura, este pueblo era pequeño y las calles empedradas, el alcalde lo
mandaban de Tunja y no era tantos empleados como ahora, la gente peliaba los
conservadores gritaban viva el gran partido conservador y se emborrachaban con
chicha y dese con una vara que todos cargábamos, no había policías eran unos regidores de vereda
y tenían una cinta en el sombrero para que los respetaran y sacaban multa y los
ponían a hacer unos metros de camellón o sea hacer un empedrado en el camino
real, los matrimonios era por la mañana y se vestían de negro y cuando no era
gusto de los papás el cura los casaba de escondías y salga a hacer rancho
aparte porque a vivir con los suegros era in injierno y les tocaba sacar
prestadas la losa pa servir los alimentos, a veces no se hacía ni para pagar
las hermandad donde el señor cura, que los hermanos del santísimo, los hermanos
de San Luis Gonzaga, la virgen del Carmen, la inmaculada del 8 de diciembre,
los hermanos de santo Domingo, los hermanos de San Francisco y a todos tocaba
hacerles fiesta y ayudar para lo que pidiera el señor cura porque se perdían
las indulgencias, ahora todo eso ya no hay porque no alcanza uno ni pa la sal,
cuando había un muerto los vecinos
ayudaban y si era pobre tocaba derecho pal cementerio y si tenía conque le
hacían depósito y le vestían tumba en la iglesia y daban será a todos los que
fueran a acompañar al cementerio y eso pesaban antes de encender las velas y
después para entregar porque lo que se gastara tocaba pagar y después el
novenario y las misas de 9 días y de un mes, seis meses y cabo de año
MATRIMONIO FRANCISCO
ZUBIETA Y TERESA ROA
Esta pareja es el segundo matrimonio ya que ambos son viudos
pero decidieron acompañarse para
Mitigar un poco la soledad y tristeza que les dejó la partida de sus
primeros amores, hoy lamentablemente doña Teresita se murió dejando a don francisco solo
nuevamente. Por tal razón hay muchas personas de la tercera edad que viven
solos o en un ancianato, se ha ido perdiendo paulatinamente los valores
familiares en las nuevas generaciones que no valoran la riqueza cultural y
sabiduría de nuestros mayores.
El delicioso amasijo de pan de
maíz cocido en horno de leña que le da un toque especial y no puede faltar la
moya de la chicha y la totuma para
servir a los convidados para las celebraciones especiales como son los compadrazgos muy
común en nuestras comunidades campesinas de la querida Boyacá.
La señorita Rosa Roa al pié de la
moya de la chicha y el tiesto de tostar el maíz para hacer la mazamorra de
pintao con harta chisacas y alverja verde para espantar los fríos de las tardes
de junio y julio, también tenemos a doña Rosita moliendo el maíz en piedra que
le da y un sabor especial a las arepas, se utiliza la artesa para amasar el pan
y el horno ya se está preparando para cocinar la lata de pan en la cocina
típica boyacense, después de la piedra de moler llegó el molino corona vemos a la señorita Jesús moliendo el maíz,
se recibe la harina en una artesa y la señorita El mercado de pepino de los días miércoles y
sábado para llevar a Corabastos. Ascensión batiendo la masa con cucharón de
palo estos implementos le dan un sabor especial a la gastronomía campesina.
La industria de la alfarería fue
muy floreciente en este municipio y de ella derivaban el sustento las familias
campesinas hasta el año 1970. Se surtía de ese importante menaje a los
municipios de Umbita, Garagoa, San Luis de Gaseno, Santa María, Miraflores,
Guateque, Somondoco y Tenza. También a los municipios de Manta y Tibirita en
ese tiempo no había losa de otro
material pero con la llegada del plástico, aluminio y esmalte, la industria
alfarera está en vía de extinción nuestros mayores añoran los alimentos
preparados en ollas de barro por ser higiénicas y mantienen el calor.
En esta fotografía aparecen los
platos para servir el almuerzo a los trabajadores y las tasas para la mazamorra, los pocillos para el chocolate
y el delicioso tinto.
No puede faltar en esta historia, nuestros abuelos
disfrutando esa maravilla de libros que en buena hora ha dado el Ministerio de
Cultura para la Biblioteca pública municipal Rafael Barreto.
Con este trabajo la biblioteca se
hizo acreedora a un estímulo por parte de la Secretaría de Cultura consistente
en cuatro sillas, dos mesas y dos estantes para la sala infantil que hoy
disfrutan los niños y quedan para las
futuras generaciones como gestión para mejorar el moviliario.
PRESENTACION
Este proyecto fue pensado desde la biblioteca pública municipal Rafael
Barreto de La Capilla Boyacá para la memoria local y la inclusión social de
nuestros mayores como aportantes de conocimiento y sabiduría a la Unidad de información conservarla y darla a conocer a las nuevas
generaciones, es por eso que sugiero muy respetuosamente a las autoridades
culturales del Departamento tener en cuenta para que en todos los municipios
los compañeros busquen y entrevisten a la persona más longeva de su municipio y
anexen el documento de identidad se recopile esa información y alguien nos
apoye económicamente para imprimir un
libro que para el caso podría ser la
Academia Boyacense de Historia.
Espero que mi trabajo sea un
aporte a la conservación y difusión de
las costumbres ancestrales y darlas a conocer a las nuevas generaciones para
que reflexionemos sobre lo que hoy tenemos que es adelantos tecnológicos pero
estamos perdiendo nuestra comida limpia.
Atentamente,
NATIVIDAD GOMEZ FERNANDEZ
Bibliotecaria.
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