lunes, 22 de junio de 2015

Esquema proyecto biblioteca rompemuros

Biblioteca Municipal La Capilla Boyacá

La Capilla es un municipio del departamento de Boyacá fundado por Don Juan de la Cruz Aguirre y localizado en el extremo norte de la Provincia del Oriente; es parte integral del Valle de Tenza. Fue fundado en 1793 durante el virreinato de José de Espeleta y Galdeano con el nombre de La Capilla de Tenza.

BIBLIOTECA PÚBLICA MUNICIPAL RAFAEL BARRETO LA CAPILLA BOYACA. PROYECTO NUESTROS ABUELOS HABLAN

JOAQUIN BOHORQUEZ
Nació el 19 de Diciembre de 1910 en la vereda Barzal de Tenza con sus 103 años es la persona de más años pero goza de buena salud muy alegre se pone contento al decirle que él es un maestro para las nuevas generaciones que posee sabiduría que debemos aprovechar  al entablar conversación en el ancianato de Tenza donde se encuentra actualmente  él   dice:  para caminar me fatigo es cuestión de los bojes hace un año me mandaron pa Guateque allí me dijeron que me había quedado sin oxifino, escucho bien hasta ahora no he caminado con bordón, como bien pero no puedo dormir mucho, no me duele nada y no he sido operado de ninguna cosa tengo un diente, yo no tuve escuela y no me gustaba el estudio porque las escuelas eran lejos los que estudiaban les echaban Abas y maíz tostao y eso era el almuerzo, escribían con jices o cascajo y en pizarras de piedra no había hospitales ni médicos la madera se cortaba en menguante y así no se gorgogéa  y cuando daba rebote de lombrices a los chiquitos se machacaba la raíz de paico en agua tibia y se les daba una vez en ayunas y daba diarrea y salía la culecá de animales, las personas se moría de viejas o de viruela , sarampión fuera chico o grande, los que estudiaban era uno o dos años y a coger el cabo de la pala y la mancera del arao lo primero que hice fue atajar los gueyes pa lla y paca petrel terronal y los dedos de los pies caldiaban sangre en ese tiempo se cultivaba Abas, alverjas, garbanzo, maíz, yuca, arracacha, lenteja, alverjilla no se abonaba ni jumigos y daba una  belleza la comida, lo que yo quiero es comida  sin ningún veneno es lo mejor toda la vida, la fiestas era bonitas se divertían echaban patirralo, vestían negros y matachines y tomaban chicha y guarapo no había cerveza jumaban tabaco en mulas de piedra y todo mundo usábamos la vara y el rejo pa ser el perro pa tras cuando salía a morder y pa arriar ganado, el buey era el animal de carga porque los caballos eran poquitos las autoridades era del mismo pueblo o de pueblos vecinos y la gente se demandaba mucho por una bicoca y condenaban a arreglar camino hacían mandatos, no había policía, la alimentación era arepita y caldo con carne o huevito y guarapo que tuviera




Observamos a la persona más longeva del valle de Tenza demostrando lo nutritiva que es la arepa, sabe de moliendas, construcciones de tapia pisada y adobe conoce de esmeraldas y dice que su salud y larga vida se lo debe a Dios, no fumar, no emborracharse porque es dañino para la salud y el bolcillo y la tranquilidad y arto trabajo
 cocinaito los matrimonios eran bonitos peliaba a puños y duraban hasta que se murieran tengo cuatro hijas,, una está en Neiva, otra en Cartagena, otra en Armenia y la otra en Pereira y sus nombres son la mayor Celmira, la que le sigue Mariela, la otra Cecilia y la última María Luisa, se tocaba tiple , bandola, flauta, capador no había guitarra ese oficio no me gustó, las casas eran de paja y amarradas con bejuco y para cubrir la pieza era con bareque, se le dejaba una ventana pequeña, los pisos en tierra, no había agua tocaba cargarla en chorotes a una hora de camino, la miel se cargaba en zurrones y calabazos cuando la persona moría se echaba en un cajón y los  vecinos ayudaban y le hacían coronas de cepa de azucena las calles eran en tierra no era costumbre de hacer empedrados, donde sí es empedrado es en Villa de Leyva también  conozco Chiquinquirá y Muzo, allí aprendí como se sabe si una esmeralda es de verdad se compra una lima de acero y se le hecha lima y si se raya no es esmeralda, me juí con mi mamá hasta Guateque y de ahí hasta Chocontà en Carro y luego a pié hasta el crucero y luego el tren eso es lejos de Chiquinquirá a Muzo es todo bajando. Bogotá era bonito no había tanta gente y salía uno a paciar con toda tranquilidad el edificio más alto era de 25 pisos quedaba por la 10, no había peligro de ladrones, ahora sí es  verraco allá, en Tunja lo que se topa es frio en esas era pequeño pero no había carretera de Chocontà a Tunja tocaba en tren, también fue a Miraflores que es media un día de camino a pata limpia, nada de radios ni teléfonos, Don Joaquín qué es lo que más añora. Contesta. Yo quisiera volver a mi casa en Barzal estoy amañado por la tranquilidad pero me aburro mucho porque no tengo oficio para hacer me hace falta la mazamorrita y la arepita yo como era el  mayor de 4 hermanos me ponían a moler el maíz en piedra hacía mis arepitas, pelaba maíz y hacía mis envueltos y quedaban tan guenos, en esos tiempos había niguas y se sacaban con aguja, las muelas no dolían, no había cepillos ni cremas, el cepillo era un pedazo de caña pa mascar si dolía las muelas se cogía buches de agua sal y se aplacaba el dolor, las señoras tenían los niños en la casa porque no había hospitales y a veces no se conseguía partera ni tampoco vacunas, cuando uno se cortaba se untaba pomada San Lázaro y la cuna de los niños era un canasto o un costal que se hacía un chinchorro, yo Salí bueno para el cuartel pero no me llevaron porque cuando me presenté tenía 25 años y llevaban hasta los 22 años el primer presidente que yo recuerdo fue Olaya Herrera, peliaba los liberales y conservadores a matasen, en mi niñez las personas morían de más de 100 años con la dentadura completa, conocí plata jina era blanca, los riales, los centavos 2,5,10 y 20 la mayor denominación era 50 centavos algunos enterraban la plata en vasijas de barro, mis papas tenían una moneda de oro de 5 pesos se utilizaban quimbas de cuero y se amarraba con una cabuya, mi primera comunión fue sin alpargatas, los del pueblo hasta el alcalde sí tenía alpargatas de fique, la  novia la conquisté con un vaso de guarapo y le tocaba conjormarse con eso porque no había más o también un vaso de masato, con eso se cuidaba la novia, no se usaba darle flores se le decía que juera mi compañera y si se podía se le daba un piquito esos eran los dulces, yo nunca pelié con mi señora, Dios me ha socorrido salud y largos años todo eso viene de arriba, había mucho trabajo pesado yo echaba pala , ojicialaba en las moliendas, tocaba sacar bagazo, poner caña en los cañeros en eso trabajé 20 años también sacaba caña al hombro pa cargar en los bueyes y traía un bulto de yuca de 5 @ como a tres horas de camino, también araba, después trabajé en la hornianza haciendo miel y panela durante 35 años, después en la construcción de casas de piso o tapia pisada y teja de barro, trabajé hasta los 90 años ayudé a hacer más de 150 casas de adobe y más antes de tapia pisada, luego me quité de esos oficios por el humo y el trasnochadero ahora llevo 13 años de vacaciones me han llevado 3 veces al hospital pero me mejoré cuando yo me cacé no había regalos, a mis hijas si las puse a la escuela dos años. Don Joaquín qué consejo le da a las nuevas generaciones-. Contesto: Yo estoy de acuerdo que todos no sean estudiaos porque se llega el día que los estudiaos no vienen a coger el cabo de la pala, les aconsejo a los jóvenes que aprendan para que sepan entender y bregar a trabajar que haya para unos y para otros porque la gente del pueblo espera de los campesinos da tristeza ver la tierra sola y por obligación dejar tirado que no se emborrachen ni jumen, eso es  un veneno para la salud y el bolcillo, nadie dice que me vieron borracho ni enamorado de las mujeres eso ayuda para la salud otro más anciano es Luis Bulla de Resguardo pero yo soy el mayor eso más que corra no me alcanza. Don Joaquín es un gran maestro ha acumulado sabiduría que las nuevas generaciones debemos aprovechar seguir sus consejos para llegar a esa edad y con las plenas facultades mentales y físicas.


MARIA INES CASTAÑEDA DE FERNANDEZ


Ella acaba de cumplir 102 años está actualmente en el hogar geriátrico Sildana Martín de La Capilla.
Nació el 19 de Enero de 1912  cédula 23.680.609 de  la vereda de Hato. Ella recuerda de su niñez que fue muy pobre no se dé letra porque no tenían plata pa la pizarra y el jis, aprendí hacer loza
tocaba cargar arena de la guaya y leña del monte y barro de las minas a las costillas, tocaba echar pala sembrando matas,  descalzos por camino rial nos tocaba obedecer mi papá era muy rígido por cualquier cosa nos pegaba y mi mamita no podía dejendernos porque pa ella también había nos vestíamos con jaldas largas hasta los tubillos y bien arropadas el pelo largo y nos hacíamos copetis  no como ahora que son con calzones y las mechas recortas que no se sabe si son mujeres u hombres, la señora Laurencia era como médica ella acompañaba a las mujeres cuando iba a nacer los chiquitos en esas no había hospital ni vacunas por eso daba viruela y sarampión lo sacaban a uno lejos de la casa porque eso era prendedizo, el cementerio era donde es hoy una escuela de niñas y el restaurante, después como el pueblo se creció lo sacaron allá pal Truco, la mayoría los echaban en tierra después los ricos se inventaron el panteón, cuando llovía duro bajaban los mójanos de la peña del tambor que allá es la mina es que bajan cantando, tocando y bailando quebrada abajo y llevan mucha riqueza y detrás va la creciente de piedra barro y palos se llevan lo que encuentren por delante, yo me cacé pero no tengo hijos, en esas los papás le buscaban a uno el novio y lo veía en el atrio le decían alistici porque  nos vamos pa la iglesia. Y uno no podía preguntar nada por miedo a que le pegaran. A los hombres les tocaba tener casa y labranza pa mantener la mujer o sacar un retazo en arriendo y hacer un rancho de paja pero no vivir con suegros porque se jormaba un injierno, los  huevos cuando no había negociantes no se vendían el pan era a centavo pero grande y un peso era mucha plata, no había billetis era monedas de centavo y más antes eran los riales, la ropa se lava con junche de jique o pepa de cucuba, no había cepillos pa los dientes y la gente no sabía que sería doler las muelas la gente se moría con los dientes sanitos, mi mamita contaba que hubo una hambruna y comían arepa de cepa de vástago porque los  hombres no sembraron labranza de miedo que los llevaran pa la guerra, después se calmó y ya hubo que comer que sí daba la comida era arar surcar, sembrar, paliar y a cosechar no es como ahora que es con abonos de pepas o de gallina, los matrimonios eran vestidos de negro y tocaba hacer informaciones y  lo publicaban y pa que no lo publicaran tocaba pagar, este pueblo era pequeño solo era lo del redondo del parque y un poquito de para arriba la tienda era de don Hernando Reyes que era como de lejos por los ojos azules las casas eran de teja en el pueblo y en el campo de paja y bareque una sola pieza sin ventanas, no había baños era en la calle de la amargura eso si era maluco no se podía caminar no había luz, el agua  se cargaba en chorotes de la mana  y en el verano duro nos tocaba de la guaya, en los carnavales se emborrachaban de guarapo y chicha de masa y a gritar que viva el partido conservador o viva el partido liberal, no había bocina anunciaban los decretos tocando un tambor cuando salía la gente de la primer misa los domingos, tocaba caminar mucho será por eso que todavía estoy viva y que la comida era muy sana y de buen sabor se cocinaba en  leña y ollas de barro porque no había aluminios ni esmaltes eso llegó mucho después, ahora estoy aquí en esta casa que no es mía porque mi casa es en el campo eso ya se estará cayendo. Señora Inés le cuento que usted es la de mayor edad en este municipio. Contesta. Eso dicen que soy la más vieja por comer mucho grano tostao, madrugar y trabajar mucho. Doña Inés. Qué le gustaría hoy tener de su niñez. A tiempos aquellos yo quiero comida sin jumigos y en olla de barro  que eso si es comida de buen sabor, correr por los potreros coger moras, pomarrosas, chizas, arrayanas, y la calle que sea de piedra. Lo que sí que cuando iba uno a misa no entendía nada porque hablaban de otro modo es como en otro idioma después según se cansaron y decían la misa que uno entendía. Doña Inés que le recomienda a la juventud. Contesta. Ahora hay muchos inventos pero esos adelantos enferman y los vuelven perezosos



Entrevista
Él nos cuenta que en su niñez si había vacunas contra el Sarampión y la viruela, las enfermedades era tos ferina y tifo, tuberculosis y había un  ancianato de vez en cuando iba un médico, yo estudié dos años aprendí en pizarra y jis mi maestro era un anciano estudiábamos todos los días y el sábado medio día el domingo nos traían en formación a misa no había restaurante escolar íbamos descalzos y mi compañero que está vivo es Benedicto González , mi papá Adolfo y mi mamá Tiodomila trabajaban en la alfarería, llevaban la loza a Tenza y Garagoa, a la casa llegaban negociantes a comprar la losa y la llevaban a Guateque todo era a pié no había carretera, las casas todas eran de paja, no había luz eléctrica se alumbraba con velas y el agua se cargaba en chorotes de un aljibe o de la quebrada, el  alcalde lo nombraban de otro pueblo, a los de aquí no les daban esos cargos en la vereda había un comisario con una cinta en el sombrero para hacerse respetar, la plaza de mercado es donde hoy es el parque, el mercado es el día lunes venía gente de Tenza, Guateque , Tibirita y Umbita a pié por camino de herradura ,  con cerdos y ganado, los niños nacían en la casa había compañeras o parteras que acompañaban a las señoras, se cultivaba yuca, arracacha, batata maíz, habas, alverjas, manzana, durazno no había curuba ni granadilla, en las fiestas había toreo, no había cerveza lo que se tomaba era chicha y guarapo y se emborrachaban y había peleas, cantaban gritaban y se herían a palo los hombres cargaban una vara con rejo, cuando era grave los echaban a la cárcel los comisarios, las calles eran empedradas donde hoy es el parque era un pastal, el alcalde publicaba decretos  que todos a limpiar las calles, no tocaba pagar predial, los domingos me daban un centavito yo compraba dos mogollas grandes yo a la edad de seis años ya elantiaba una yunta de bueyes y el jinao Dabi me ayudaba y me hacía cubita (ahorros) y después me compraba un camisón las moliendas era en digicio de palo se hacía miel en las fiestas carnavales se hacía la barrera o corraleja de palos para el toreo yo trabajé en San Antonio de Tena nos íbamos a pié hasta Guateque y de ahí había carro hasta Chocontà y luego a Bogotá en tren y de Bogotá a San Antonio En carro el jornal era cinco centavos diario la ropa se lavaba con pepa de cucuba o con junche de fique no se planchaba. Los niños cuando morían los echaban en una barbacoa o en ramas no había ataúdes y los llevaban derecho al cementerio y pagar los derechos eclesiásticos y si no pagaba no le daban cementerio me case a los 26 años se hacían enjormaciones lo nombraban 3 v veces en la puerta del caisel duré un año de novio me daba como miedo yo fue a Miraflores a paliar caña y coger café, mi suegro me llevó a Miraflores y los 17 años compre una finca y sembré labranza y le dije que me diera una muchachita para que me acompañe y me dijo que si cogen amores que no estorbaba la más simpática era Rosalbina nos entendimos, mi abuela María de los Ángeles murió como de 70 años fue a Santa María , Umbita, Arcabuco a un día de camino cuando iba a Miraflores se llevaba losa y de allá se traía panela en dos mulas.
JULIA CASTRO DE ALFONSO


Nació el 7 de Enero de 1913, hija de María Resurrección Castro en la vereda Hato  recuerdo que nos enseñaba la dotrina la jinaita Ana delia nos vestían con jalda a la mitad de la corva con alpargatas de fique los traíamos de Guateque y valían 25 centavos y los hacían en Somondoco y nosotros llevábamos losa un chorote lo vendíamos en 5 centavos todo nos tacaba a pié por el alto de Tibirita y heche pa Guateque en el pueblo las casas eran de teja de barro no había luz ni radios, la misa era en la capillita de San Miguel, en la nochebuena vestían negros y disfraces pero yo no me disfrazaba y bailaban con matachines, tocaban tiple, guitarra, flauta y capadores se tomaba guarapo y chicha yo tuve 9 hijos, uno se me murió en el estómago duré 15 días con el niño muerto  una señora Laurencia que era como médica me atendió para sacarme el niño, aquí si había hospital me vacunaban había tos ferina yo me alquilaba a echar pala y hacer losa, había caminos de herradura el barro nos daba hasta la rodilla no recuerdo que oficinas habría en el pueblo en el campo las casas eran de paja y bareque la ropa se lavaba en la quebrada o el chorro y jabón de calceta no me pusieron a la escuela porque mi mamita se iba pal monte a traer leñita, había escuela en el Páramo en las fincas de don Arquímedes y los que estudiaban era con pizarra y jis por un tercio de leña que llevábamos al pueblo nos daban 5 centavos y comprábamos dos centavos de panela que era un buen pedazo un huevo valía un centavo, cuando había romería de Villa pinzón, Machetà tomaban guarapo. En los matrimonios se mataba gallina y riguas se hacía tamales de pelao o de mazorca y las arepas cari cecas se molía el maíz en piedra y cuando salieron los molinos se llevaba el maíz a Garagoa también íbamos a Chinavita a las 2 de la mañana  y llegábamos aclarando el día y nos devolvíamos y llegábamos a las 6 de la tarde.

JOSE LEONIDAS DIAZ ROA
Nació el 8 de Diciembre de 1911  en la vereda el Zinc de este municipio  en esta fotografía de derecha a izquierda está don Leónidas, su hija Margarita, su nieta Ana de Dios, su bisnieta Yesica Paola y su Tataranieto Dairon Fernando . Son 5 generaciones en la se evidencia la fortaleza de los más mayores.


Él nos cuenta que no lo mandaron a la escuela porque en ese tiempo no era obligatorio había pobreza nos tocaba echar pala yo negociaba en loza llevaba mi maleta a las costillas desde La vereda la Palma y me quedaba en una casa del campo en Garagoa y madrugaba a seguir mi camino con mis ollas para Miraflores y allí se las rapaban porque no había otra losa luego compraba tres arrobas y media de panela y me venía para La Capilla. Preguntado. Don  Leónidas Cuénteme que es lo que usted añora de su niñez. Responde: En ese tiempo la labranza daba mucho sin abonos ni jumigos sí teníamos comida limpia ahora es solo veneno por eso es que ya los muchachos les toca con muelas prestadas yo con mis 100 años a mis costillas y todavía tengo mis raigones (muelas) yo  no conocí cepillos ni cremas cuando dolían las muelas se cogía una cabuya se le daba dos vueltas y muelas ajuera, las casas eran de paja y bareque no había luz se alumbraba con velas de cebo o los que tenían abejas hacían ceras, el agua tocaba a la quebrada, la ropa se lavaba con junche de fique o pepas de cucuba, no había camas tocaba dormir en el zarzo y taparse con costales o también dormíamos entre el tamo de alverja, el alcalde nos obligaba a venir al pueblo a limpiar la calle porque los del pueblo no lo hacían y si uno se metía en problemas le hacían hacer unos metros de camellón, y peliaba los liberales contra los conservadores hasta por un pedazo de trapo aquí la mayoría eran conservadores y cuando ganó Olaya los pocos liberales les tocó salir. Hoy estoy aquí en el ancianato pero yo quiero es que me lleven pa mi casa yo quiero echar pala porque todavía tengo alientos aquí me voy a entumir sin hacer oficio.-

BENEDICTO GONZALEZ CASTRO


Nació el 21 de mayo de 1918 hijo de Abraham González y Luisa Castro en la vereda de Truco yo recuerdo que en ese tiempo no había registro civil  ni personería las mujeres vestían con jaldas negras  y anchas hasta los tobillos para bailar, con sombrero de paja o jipa y las más ricas el sombrero era de pelo y mantellina de castilla unos usaban alpargatas solamente para entrar a misa, no había crema dental ni cepillos, se alumbraba con velas no había acueducto ni carretera solo llegaban carros hasta Guateque, las industrias era hacer losa y costales para vender en Tibirita yo cortaba el fique lo rajaba se sacaba y se hilaba se armaba en el telar los costales por parejas de cargazón y se vendía a 8 centavos se hacía sombreros de ramo, la ropa se compraba en Guateque y Garagoa, se cultivaba Abas, alverjas, yuca yo estuve en Lisboa en el Tolima y Santa Isabel con jornal de 50 centavos, las calles eran empedradas, en ese tiempo la labranza no se ju migaba ni abonaba el alcalde era Abraham Parra mayor y Arturo Parra nos tocaba pagar predial, escribíamos en una pizarra y con jis o con un cascajo mi profesor se llamaba Rafael Antonio Patiño solo había dos profesores para 400 niños, los sábados estudiábamos hasta el mediodía, los castigos era con jèrula (tabla con huecos que hacía brotar sangre, no venía médico la gente era alegre donde es el parque se hacia la barrera para  el toreo, cuando yo estaba chiquito ya había gaseosa y costeña, chicha y guarapo, la gente peliaba por la política había juzgado y la alcaldía era de dos pisos y teja de barro las paredes de adobe y puerta de madera , el jabón se traía de Guateque. Fachada del antiguo palacio municipal de La Capilla cuando este tenía un estilo colonial, hoy lamentablemente las autoridades no valoraron el estilo colonial del municipio y cambiaron por lo moderno  y la calle empedrada por el pavimento.

MATRIMONIO CALDERON FERNANDEZ.

Celebraron bodas de diamante 75 años de vida matrimonial
Mi nombre es Santiago Calderón García mis padres Belisario Calderón y Cecilia García ellos contaban que había guerra y les tocaba por el monte para que no los llevaran para la guerra y hubo hambruna, los que tenían plata era Dulcidio Ovalle y Cristino Ovalle avisaban 10 obreros y llegaban 20 o 30 por la escasez de comida porque por el miedo a la guerra no cultivaban, de oficinas no había sino la sola alcaldía  no había policías solo regidores del campo yo fui regidor cuando era alcalde Jesús Medina me tocaba hasta las 11 de la noche para que la gente no hiciera desaseo en la calle de la Amargura porque no había baños, no nos pagaban era de obligación, la gente se emborrachaba con Guarapo cada uno llevaba una vara para defenderse la mayoría caminaba descalzos o con alpargatas de fique y después fue de suela, sombreros de ramo o jipa blanca las mujeres con faldas largas, pañolón o mantillas, las alpargatas se lavaban con pepas de cucuba. Yo recuerdo de La Capilla que el municipio era pequeño, las calles empedradas,  y tocaba ir a limpiar la calle a los del pueblo, las escuelas era donde hoy es la casa de la cultura y del humilladero para arriba( hoy sede del jardín múltiple) y en el campo había en el páramo, Ubaneca, Barroblanco , Palma y zinc las casas de paja se estudiaba en Pizarra y jis porque no había  cuadernos, un profesor Amaya enseñaba a 200 alumnos la profesora Paulina para las niñas porque eso era aparte, yo iba a moler caña a Garagoa en trapiches de piedra el  jornal era 20 centavos y a paliar alverja pagaban  2 centavos, una yunta de bueyes valían 40 pesos, una fanegada de tierra $500 pesos, se sacaba plata a interés a los negociantes, en las fiestas carnavales pagaban romerías venían de Tibirita Guateque y Bogotá, no había cerveza solo chicha y guarapo después llegó la cerveza andina. Doña Anamaría nos cuenta que  nació el 31 de diciembre de 1918 la sal se traía de Zipaquirá era en granos o bloques la de comer es blanca y la biguá es negra mi papá tenía caballos y negociaba en sal, un kilo de carne valía 70 centavos y daban chimbo( un pedazo de más) se pedía un kilo y se terminaba como en dos kilos, diez huevos valían 12 centavos, el pueblo era pequeño y la misa era en San Miguel, el piso de ladrillo y monseñor Amaya fue el que hizo construir lo que hoy tenemos, las casas eran de bareque y paja, después de tapia pisada, a los niños no los dejaban en la calle les ponían oficio así fuera a contar el maíz grano por grano y volver a empezar, de enfermedades había Sarampión y viruela que se brotaban por dentro y por fuera y después fiebre alta y vomitaba sangre  eso era muy prendedizo, el tifus es fiebre que no se controla con nada, y después da mucha hambre muchos se morían y no  los enterraban en el cementerio, Hipólito Ramos hacía de médico, íbamos a Garagoa, Guateque,              Chinavita, Tibirita a Pié y desde Villa pinzón en tren hasta Bogotá, una presa de oveja valía un centavo, , se vendía aba, maíz, alverja, no había cultivos de tomate, habichuela ni pepino en ese tiempo no se fumigaba, la comida era limpia, la papa se daba sin abono ni fumigo y era una bendición el maíz se molía en piedra aunque se avejigaran las manos y de rodillas, el fogón en el suelo, no había dentistas, menos cepillos y cremas dentales, se lavaban los dientes con carbón de sauce, no había papel higiénico ni baños en el pueblo era una sobre otra, el agua era en una alberca para bañarse los pies y para cocinar se cogía de la pila que hay en el parque, no había luz ni teléfono, después el agua se traía en chorotes de la honda y las ollas de barro y las arepas carnisecas que se molía el maíz en la piedra y se colaba la harina en un cedazo, se mojaban con agua de panela, en los matrimonios no se hacía ponqué se hacía era mantecada y el matrimonio era por la mañana, el desayuno con almojábana, chocolate, caldo , una presa de pollo y después el almuerzo, el desayuno le tocaba a los padrinos y el almuerzo y la comida a los papás de la novia y había invitados pero no llevaban regalos iban solo a comer, las ricas era de blanco y cola larga, corona y manto los pobres era vestido de paño negro y camisa blanca. La Bibliotecaria le pregunta a Doña Ana María que es lo que añora del tiempo de su niñez. Ella suspira y dice que ellos disfrutaron de comida limpia que conserva la dentadura hoy todo es veneno y por eso es que los muchachos ya llegan con las muelas dañadas así se bañen y con cepillos eso de nada sirve porque el daño está en que todos esos venenos que le echan a los cultivos es lo que está perjudicando a la gente, esos tiempos que vivimos tan bonitos ya no vuelven de que la tierra daba sin tanta bregadera ahora para ver una mata es más veneno y esos son los de la plata y dejan esas bolsas que hieden a feo y eso si no se las llevan.
ODILIA FERNANDEZ CASTAÑEDA


Mi nombre es Odilia Fernández Castañeda, nací en la vereda Palma Arriba el 8 de Julio de 1920, yo recuerdo que mi papa arrendó la casa para la escuela y venia muchos niños a estudiar un día los niños y al otro día las niñas y mi papa hizo un caney tocaba subir por una escalera de solo palo y un día por la noche mi papá me cargó a tuta y llevaba a mi hermana menor en los brazos y al llegar a la entrada donde dormíamos me deje caer del cuello de mi papa y caí rodando escalera abajo y los huesos de la cabeza se partieron y yo por eso no pude aprender en la escuela mi mamá hacía losa, nos tocaba cargar el barro de las minas de Barroblanco y de don Lucas Chavarro, arena de la guaya y la leña del monte todo a la espalda y haga losa se cocinaba en el horno y luego hacíamos maletas pa llevar a Umbita en verano bien pero en invierno nos mojábamos y llegábamos donde los compadres y nos daban posada y al otro día madrugue a llegar a Umbita a vender y de allá nos daban ruba ibia y papas maleta de para allá y maleta de paraca, también íbamos a Garagoa y nos daban aguacates, también a Guateque y de allá traíamos alverjas y garbanzo, en ese tiempo la labranza daba mucho solo era arar y surcar, sembrar paliar y cosechar, no se usaban abonos ni menos fumigar mi papá se murió sin saber que sería un dolor de muela y comía alverja, garbanzo, aba, maíz tostado murió de 86 años y tres días antes de morir se le cayó la primera muela pero ni siquiera se dio cuenta, porque le sentaba en la cama y vio que era una muela, en ese tiempo no había colchones se dormía en juncos que se hacía de una mata de junco cuando nuevos asentaban
Mata de junca con la que se fabricaban los juncos los cuales fueron reemplazados por los colchones o colchoneta ,los nudos  de las cabuyas  sentaban en las costillas el maíz se echaba en la troja al zarzo y se encontraba una cosecha con la otra, el agua la traíamos del aljibe pero en verano se secaba y tocaba ir a traer en chorotes del cañatoque, teníamos abejas y las castrábamos llevamos mucha miel a vender a Guateque y la cera la encachábamos y se ponía al sereno para que blanquiara y luego se ponía en un platón a derretir y se armaban los pabilos y se empezaba a
hacer las velas y con eso alumbrábamos no había luz del cable, como no  había carretera cuando una persona se enfermaba se llevaba en un taburete a la espalda y si era muy pesado tocaba en una barbacoa que es con palos se echaba un junco y se tapaba con una sábana y llévelo si era grave hasta Guateque que sí había hospital, cuando una persona se moría llegaban los vecinos a ayudar y lo primero tocaba comprar el cajón que un hombre cargaba con cincha a la espalda al muerto se bañaba y se amortajaba y se le ponía hábito de la hermandad que fuera  se echaba al cajón se hacía el guando o barbacoa se amarraba y entre cuatro hombres lo llevaban al pueblo se hacían coronas de sepa de azucena y flores se daba aviso en la parroquia y el sacristán doblaba las campanas luego vestían la tumba en la iglesia que era una imagen triste unas matas de helecho y en medio de eso colocaban el cajón y le celebraban el depósito y al otro día por la tarde le hacían el entierro y el sacristán repartía a cada acompañante una vela y la prendían cuando iban a salir pal cementerio el sacristán cobraba por vestir la tumba y la cera la pesaban y cobraban lo que se había gastado y si era pobre hacían un hoyo y lo enterraban en tierra y si era rico lo sepultaban en panteón les ponían una cruz luego que salían del entierro les repartían arepa y gallina a todos los asistentes especialmente a los que más ayudaban a cargar el muerto y les llevaban guarapo y almuerzo al cementerio, y empezaban a ser el novenario en la casa del difunto los vecinos llegaban durante 9 noches a rezarle al difunto y le dejaban un vaso de agua para que tomara y para que los de la casa no se secaran de muerto hacían un de sahumerio o sea una hoguera con ramas de naranjo, eucalipto y pino. A los niños no se les dejaba acercar para que no se secaran de muerto, las señoras tenían los niños en la casa avisaban a una partera o comadrona para que le ayudara y le cortara el ombligo al recién nacido y luego lo llevaban a la iglesia al bautismo, no tenían cuna sino era un chinchorro que se hacía con un costal y unos pedazos de lazos viejos y se vestían solamente con un camisón hasta los 12 años, los zapatos era pa los ricos del pueblo los pobres era con alpargatas pero de fique y solamente para  ir a misa, en la noche guena se hacían los rosarios o jujus se vestían pastores y negros se hacía mute y amasijo los arbolitos y las luminarias  música de cuerda ,tiple, capadores los bailes eran del tres y el seis, en la semana santa no tocaban campanas sino era una matraca y no se podía hablar duro ni trabajar hacían procesiones por la calle, en las votaciones nos hacían ir a meter el dedo en un frasco de tinta roja que no se podía quitar ligero, cuando el alcalde daba un decreto lo hacían saliendo de misa tocaban un tambor y la gente esperaba y escuchaba el decreto pero eso era pa limpiar la calle o el convite a rozar el camino, yo hoy día tengo  tembladera(parquinson) y no veo.

Trapiche de piedra donde se hacia la molienda de caña se sacaba la miel para batir el guarapo y la canoa para guardar la miel allí se conserbava limpia y fresca, el sabor delicioso

HECTOR JOSÉ FERNANDEZ

Nació el 25 de Marzo de 1921 hijo de José Fernández y Alejandrina Ramos. El entrevistado nos cuenta de su niñez recuerda que el cantor era Pedro Bohórquez se escuchaba desde la iglesia hasta el cementerio, la liturgia era en latín y el cura era Timo león Dávila y luego Rosento Z Forero había,  juzgado municipal, concejo, personero y alcalde era nombrados por la gobernación, la política no ha sido sana es corrompida, los liberales sufrieron mucho se tiraban a matarse mucha pugna, en las palmas se cultivaba papa y se agarraban por el agua con piedra y palo porque el agua la sacaban por zanja. Un político sacó una partida para el acueducto y los tubos  de 3”galvanizados se trajeron desde Chocontà entre 4 obreros traían un tubo al hombro y se les pagaba 50 centavos el alcalde era Felipe Salamanca, el acueducto lo sacaron de la honda y en verano de un aljibe del jinao Evangelista Fernández  las casas que contaban con ese servicio era Fernando Reyes, Medardo Reyes, la casa cural y el resto cogían el agua de la pila que está en el parque se emboquillaba con caña brava a los chorotes u ollas de la tasa de la pila y otro cogedero de agua era de la alberca que era una sola pieza de piedra de ahí cogían para batir el guarapo, en ese tiempo se tocaba tiple y requinto en las tiendas y le arrimaban guarapo y entretenían a la gente los días sábados, domingos y lunes, las mujeres se vestían con faldas largas hasta los tobillos y blusa blanca y mantellina, los ricos si tenían pañuelon de paño y mecha los hombres llevaban vara para defenderse de las peleas cuando se emborrachaban y los metían a la cárcel y al otro día a contestar la demanda el alcalde les ponía a hacer 4 metros de camellón y era medido en camino de herradura era empedrado y no se podía pasar con madera las bestias y ganado caminaban por la rastra en Barroblanco Abajo había 3 chircales donde hacían teja de barro el jornal eran 3 centavos y al paso del tiempo iba subiendo había muchos obreros, el almuerzo se llevaba en canastos se les daba alimentación y guarapo, en el gobierno de Olaya llegó la carretera a Guateque, antes los negociantes se iban en caravana hasta Chocontà y ahí tomaban el ferrocarril la carretera se abrió a pico, pala y carretilla en el segundo año de Olaya  llegó el buldócer, El día miércoles era lleno de fleteros con embace para la cerveza, había hospital con cinco enfermos su nombre San Vicente de Paúl, el alcalde nombraba dos personas para pedir limosna en la plaza para sostener a los enfermos y otros les daban grano, carne, verdura, había abundancia hubo crisis de plata en 1900 yo leía en escrituras antiguas, la escuela de varones era donde hoy es la casa de la cultura y después de la agencia hacia abajo era la escuela de niñas los niños del campo en el mismo talego de los útiles les echaban arepa o grano tostado para el almuerzo y los del pueblo les estajabamos las onces y les dejábamos copiar la tarea y si uno no sabía las tablas de daban jèrula unos tres que le hacían brotar sangre en las nalgas, yo estudié en Pizarra y jices, el cuaderno era para dibujo y escritura, en el gobierno de Miguel Abadía Méndez llegaban 30 o 40 pizarras para cinco cursos, el que salía de quinto y si los papás eran acomodados iban al seminario a Tunja y otros para Bogotá a estudiar abogacía o a trabajar en fábricas y salían pensionados, hasta 1953 las calles eran empedradas Don Arturo Parra hizo tumbar la municipal en la casa de Concepción Buitrago era la alcaldía y secretario Chucho Cárdenas, el juzgado en la casa de Medardo Reyes del portón hacia arriba, la tesorería en la casa de Víctor Fernández, había telégrafo y teléfono, las rentas del municipio era a base de la carta escrita y la ponían al correo y a pata hasta Guateque los gastos del municipio tenía remate de fermentados por dos años el guarapo y la chicha únicamente para cubrir los gastos de los carnavales, había seis tiendas de guarapo, la gente se curaba con plantas medicinales y si era grave la enfermedad tenía que morir el ministerio de educación mandaba botellas de aceite de ricino era espesó y cada chino casi un pocillo para purgarlos y si no se lo tomaba se lo echaban a juro, el remate de romana y almotacén(lo que se relaciona con artículos de plaza( arracacha, aba, maíz, el rematador cobraba y ahorraba y pagaba al municipio mensualmente y predial, en los estancos y daban recibo ese se llamaba recaudador por las ventas de licor crema de café y aguardiente y los ricos tomaban Whisky y brandy, el coso público el que llevaba una res al coso le daban 20 centavos y el dueño tenía que pagar dentro de las 24  horas había disciplina, los matarifes tenían que sacar la guía en la recaudación de renta, el recaudador solo vendía licor, la gobernación mandaba partidas pequeñas y los pueblos se sostenían con los impuestos se hacía convites el municipio pagaba el maestro y la mano no calificada la aportaba la comunidad, la gente era muy rebuscadora iba a Garagoa, Tenza y Guateque los animales de carga era los bueyes, burros y caballos se presentaban casos de muertes por celos en el campo en Barroblanco eran los Monroyes repartían leña y pa la cárcel y en Camagoa los Torres apodados los diablos el alcalde hacía el levantamiento y los reos estaban presos mientras la investigación y luego los llevaban a la cárcel del distrito en Guateque cuando la violencia en el Tolima encontraban los muertos entre el cafetal, en Tibirita los conservadores tenían casa en el pueblo les quitaban las puertas de la casa de un partido a otro hacían fechorías muy bravas la luz llego a Guateque en 1921 había estadística antes era con lámparas de gasolina en las esquinas donde era más concurrido se prendían a las 6 de la tarde y se apagaba a las 6 de la mañana era oficio de los policías y el comisario mayor, todo era pacífico la desventaja de los pueblos estaba encajonada el campesino llevaba los productos a Guateque y Garagoa, no había música de radio se mataban 8 cerdos el día martes , cordero el viernes, el lunes mataban 9 reses, el matadero era junto al salto si  no cabían en el matadero se mataba en el camino, un kilo de carne valía 60 centavos una res costaba 35 pesos todo era criollo en los carnavales entraba el remate de los fermentos empezaba el trabajo de la chicha con mes y medio de anticipación traían expertos de Sutatenza y Guateque para prepararla en barriles grandes de madera o pipas dos o tres en cada tienda la gente se enfermaba por el alcohol y la gula de guarapo se hacía toldos de 6 y 8 metros se techaba con teja de barro o costal y se amarraba con bejuco. En la semana santa concurría mucha gente el párroco nombraba a los del pueblo para vestir los 6 o 7 pasos para las procesiones no tocaban las  campanas en esos días era con matraca y se peliaba por tocar la matraca, yo hacía matracas para los niños del campo y las vendía a dos centavos, en nochebuena el que salía a anunciar era Marcos Moreno con coplas y disfrazados en caballos, leía el programa y echaba voladores, los toros de candela y las bolas de petróleo, las industrias era los chircales donde se fabricaba teja de barro y las enramadas de trapiche para las moliendas donde se hace la miel para el guarapo y la chicha, En la Palma, Camagoa, Zinc y Hato era la fábrica de ollas hacían maletas de dos metros y en el puente de la Gusva tenía enramada de teja bajita y no cabía la maleta y se rompía la losa, mucho después quitaron la enramada, antiguamente había comodidades, cuando moría un jefe de vereda todos venían a colaborar en la hechura de la sepultura la mayoría se enterraba en tierra, los panteones era para la gente distinguida, al medio día bajaban las cocineras o familiares del difunto con los platos de comida, papa, yuca, arracacha y gallina los llamaban y les daban la comida porque en el cementerio no era permitido comer y después bajaban el muerto con lazos los hoyos eran de dos metros. Los matrimonios eran anunciados por el párroco, se subía al púlpito y decía el señor fulano de tal  quiere casarse con fulana y si los novios no querían que los publicaran les tocaba pagar las proclamas (publicación) y cuando Vivian en manguala (unión libre) llegaba la policía a las 4 de la mañana y los traían a la alcaldía y luego donde el párroco y tenían que decidir si se casaban o se separaban y los caucionaban con multas en ese tiempo era más fácil el manejo de las oficinas los problemas se arreglaban amigablemente.

ROSENDO JIMENEZ

Está descansando en una silla del parque del municipio pensativo recordando su niñez y juventud para contarle a la bibliotecaria sus experiencias y costumbres de ese tiempo para memoria  que conozcan las nuevas generaciones lo duro que a ellos les toco no como hoy que todo es fácil.

Nació el 28 de Diciembre de 1918 en la vereda de Peñas, él recuerda de su niñez que las calles del pueblo era empedrada, la misa era en San Miguel y después hicieron una de estilo español con gradas de piedra donde es hoy  era más pequeña y de una sola nave y torre, esto era pequeño el mercado era donde es hoy el parque había una ceiba grande y de la raíz amarraban los cerdos que traían las mujeres de Tibirita los días lunes, contaban mis padres que a los abuelos les tocó aguantar hambre por la guerra se escondían en el monte y no cultivaban y les tocó hacer arepas de sepa de vástago. Ahora hay abundancia de comida ahora no hay guerra pero cuando mataron a un político había violencia no se podía usar ropa de color rojo o azul porque lo agarraban y le daban su sunda( muenda) cuando estaban borrachos gritaban viva el partido conservador cuando el presidente era conservador y cuando ganaba un presidente liberal los conservadores agachaban la cabeza y los liberales gritaban viva el partido liberal esa política es muy jodida, ahora como son estudiaos los que están en la oficinas, mi papá decía que el alcalde y el juez no sabían jirmar, el secretario era el escribano y leía y recibía las órdenes y así se hacía había disciplina todos respetaban a los niños nos traían a misa e formación y ayudamos a cargar piedra para la iglesia en todas las casas había una gallina de la iglesia y los huevos se traían para ayudar, las escuelas eran de paja y no tenían baño nos llevaban cada 15 días a baño a la guaya no había restaurantes escolares ni carretera todo era a pié descalzo nos daban sabañones en los pies que eso rascaba y salía materia y de tanto rascar salía sangre por meter los pies en el barro o agua de pantano. La comida era sanita sin nada de abonos ni venenos por eso es que ahora los muchachos nacen con las muelas dañadas, comíamos mucho grano y chirimoyas, aguacates, guayabas, plátanos , en el monte cogíamos moras, los niños hasta los 12 años se les ponía solamente un camisón así fueran hombres o mujeres, el verano era verano y el invierno llovía pero no tan duro como ahora que hay avalanchas , en ese tiempo duraba hasta 20 días sin verse el sol era una neblina y una llovizna muy jinitica y hacía frío pero llover duro era muy poco es que ahora hay cambios de clima y eso da mucha maluquera y romatis que no deja caminar no como antes.

Él cuenta que le toco a pié hasta Chocontà a pata limpia y llevar huevos, manteca en jaulas de chusque nos íbamos a las 4 de la mañana y llegábamos a las 3 de la tarde de allá traíamos chocolate panela y sal de peso de 3.1/2  de peso y pasábamos por Machetà a las 8 de la noche dormíamos en el corredor de una casa y nos daban pasto para las mulas, una libra de chocolate valía 5 centavos igual que un jornal y rendía la plata, cuando tenía 12 años tomábamos guarapo y descansábamos los pies nos bañábamos con sobras de guarapo porque se totiaban de tanto caminar, almorzábamos en Tibirita y le dábamos pasto a los caballos y traíamos cerveza a lomo de mula era 12 docenas la carga la carretera venía bajando de Machetà, solo un buldócer había ranchos de teja de barro, me mandaron a la escuela desde las 7 de la mañana hasta las 4 de la tarde, el almuerzo lo echaba en un talego era maíz o habas tostadas y comíamos guayabas, las enfermedades era romatis ciático y luego la artritis y viruela que me dio y me sacaron de la casa a un rancho de paja de caña criolla, empezaba con fiebre y luego se brotaba como un turupe como garrapata era contagioso y por eso lo aislaban si era grave lo llevaban a Guateque cargado en un taburete a la espalda se sembraba ibia, ruba, nabos, papa negra, riguas y batata, tengo 3 hijos, doce nietos y doce bisnietos, hoy estoy enfermo de la próstata en ese tiempo las personas se morían de viejas no se escuchaba decir de tensión alta ni azúcar, y menos colesterol tampoco dolían las muelas si dolían se sacaban con cabuya pero eso era muy raro todos se morían con los dientes completos no es como ahora que es con muelas prestadas porque ahora la comida es solo veneno por tanto que le aplican a los cultivos y esos empaques que huelen a demonio. Nosotros nos tocaba caminar mucho será por eso que todavía estoy vivo ahora los muchachos son llenos de pereza y con guenos zapatos, no había luz se alumbraba con lámparas de petróleo y donde había abejas hacían las velas, tampoco teníamos radios, los primeros eran de la emisora Sutatenza muchos aprendimos muchas cosas  y era buena música no como ahora que no es música sino un ruido muy maluco. Lo feo era que en las votaciones se peliaba los liberales con los conservadores se cometían injusticias porque la política es muy sucia los alcaldes los mandaban de otros lados  y no era tantos empleados donde es el parque donde estoy sentado era el mercado los días lunes de Tibirita las señoras traían cerdos y los amarraban de las raíces de una ceiba, las nochebuenas eran con luminarias y matachines ( disfraces) empezaba la banda de viento que el principal era don Servando Celis y les enseñó a los hijos, Pedro y Abraham Celis y otros que seguían aprendiendo , los llamaban a tocar las fiestas en otros pueblos, el primer camión que llegó a la Capilla fue el de don Jorge Montejo, los negociantes eran los que contaban con plata para prestar al areito (interés) porque no había bancos el más cercano era la Caja Agraria en Guateque y si no pagaba la plata venían y le remataban la tierra y se quedaba en la miseria.


ROSITA BERMUDEZ ROA

Ella nació en la vereda Palma Abajo en Diciembre de 1920 quedó huérfana de madre en su niñez sufrió con la madrastra le tocó aprender a hacer losa y después ayude moler caña en un trapiche con tan mala suerte que me deje coger la mano y me la molió el trapiche y como no había hospital me llevaron en un taburete a Guateque porque perdí sangre no tenía alientos de caminar llegamos ya de noche al hospital pero si me dieron posada y hasta el otro día me vio el médico allá duré 20 días y después me dieron salida y como no tenía plata para pagar los remedios me tocó  vender el pedacito de tierra que me tocó por mis padres aguanté mucha hambre con mi hija que es la que hoy ve por mí yo no me mandaron a la escuela porque no obligaban a los papás y no había plata pa comprar la pizarra y el jis yo con mi ñoquito pude aprender a hacer la losa me alquilaba a ayudar a ser losa porque me dieran un bocado de comida solo tenía dos muditas de ropa la de ir a misa y la de entre casa, tenía una madrina en el pueblo y cuando yo iba me daba una mogollita y ese era mi  desayuno y me venía ligero para la casa porque no tenía un centavo, yo no bajaba en las nochebuenas, no había carreteras ni carros, yo iba a Umbita y cuando llovía nos tocaba dormir con la mojada y al otro día siga camino hasta llegar al pueblo era maleta de tiesticos para allá y maleta para acá de papas, ruba, ibia y nabos.


Aspecto del municipio en el año 1929 su plaza hoy parque, su iglesia, la casa cural, las procesiones y la forma de vestir de la época y la calle empedrada como nos narran nuestros abuelos. De esa época se conserva la casa de la cultura a la izquierda de la iglesia. También hacen gala las hijas de las prestantes familias capillence de la época  vive doña Soledad Reyes de Rodríguez


ROSITA PARRA DE GUERRERO


Nació en la vereda de Palma Arriba el 17 de Julio de 1913  donde vive actualmente la vemos llena de vitalidad haciendo su arroz en olla de barro que ella misma fabricó años atrás, manifiesta su alegría al recibir la visita de la bibliotecaria para escucharla y nos dé su valioso aporte para la memoria local. En su  niñez no fue a la escuela porque en ese tiempo no era obligatorio y había que ayudar a cargar el barro y la arena para hacer las ollas y cargar leña pa cocer y luego hacíamos maletas pa llevar a Umbita, Garagoa, Guateque, Manta y Tenza porque en ese tiempo no había aluminio ni esmalte la comida queda muy buena y se mantiene calientica, todo era a las costillas y a pata limpia los zapatos era pa los ricos del pueblo uno usaba alpargatas solo para ir a misa nos bañábamos los pies en la quebrada honda a la entrada del pueblo y nos poníamos las alpargatas y cuando salíamos de misa nos las quitábamos y así un par duraba años porque no había plata pa comprar, la sal la traíamos de Nemocòn en vasijas, no había carreteras, ni luz eléctrica, el agua se cargaba en chorotes de la mana o la quebrada en esas no era como ahora que llega en tuvo, no había radios y los que iban a la escuela escribían en una pizarra y un jis y cuando se acababa les tocaba con una piedra cascajosa, los cuadernos y los lápiz llegaron más tarde, los huevos eran a dos por centavo y la ropa se lavaba con hunche de fique, no había jabón las casa de paja y bareque nada de cemento y baldosín, aquí no había hospital la gente cuando se enjermaba tocaba llevarlos hasta Guateque en un taburete a la espalda, Preguntada: Doña Rosita en ese tiempo como hacían las señoras cuando iban a tener un hijo? En ese tiempo que cuentos de ir al médico eso cuando le cogía los dolores de parto esperar a que naciera y si se complicaba llamaban a una comadrona que ayudaba y qué cuentos de vacunas, lo que sí los niños se morían de lombrices, ni qué cremas ni cepillos pa los dientes y ahí los dientes duraban y qué cajas cuando las muelas dolían se alistaba una cabuya se le daba dos vueltas y afuera pero eso era raro porque la gente se moría con los dientes sanitos. ´Preguntada. Señora Rosita si no había cepillo ni crema dental entonces porqué ahora a los niños se les dañan los dientes? Contesta: Ah Dios mío si nosotros si gozamos de comida limpia a tiempos esos que no vuelven, la tierra producía sin abonos ni jumigos como no se van a enfermar si todos los días se come veneno, por eso es que los dientes no duran así se bañen como se bañen es que la comida es sucia por tanto químico, en ese tiempo nos vestíamos con jaldas largas y mantellina o pañuelon y sombrero de paja o de jipa y delantal, la plata se cargaba en una bolsa en el seno, los hombres siempre cargaban una vara y se defendían cuando peliaba cuando se emborrachaban con guarapo en los carnavales con chicha,  no había cerveza  y después resultaron trayéndola en caballos de Guateque, la música era de tiple y requinto y los bailes eran del tres y el seis eso era bonito no como ahora que veo en la televisión es como si les picaran alacranes y todos mechudos no se sabe si son hombres o mujeres, en ese tiempo la gente se moría de vieja, si eran pobres los pasaban derecho al cementerio porque no tenían pa pagar la misa a los ricos les hacían depósito y vestían tumba en la iglesia y daban cera pa alumbrar pal cementerio los echaban en tierra y los ricos en panteón y se mataba gallina y se hacía arepa pa darle a los acompañantes y luego el novenario se hacía un sahumerio para que no se secaran de muerto cuando había votaciones se agarraban los conservadores con los liberales h hasta que los sacaron del pueblo pero cuando ganó Olaya Herrera mandaban los liberales y fue mucha esclavitud porque nos azotaban, el alcalde era de otra parte y no eran tantos empleados como ahora ni tantas oficinas después llegó radio Sutatenza y enseñaban a hacer el fogón en alto a leer y escribir por un radio que trajeron de por allá lejos otros aprendieron la veterinaria pero vinieron a llevarse el agua en tubos para Sutatenza y aquí hicieron uno que no sirvió de mucho. Doña Rosita su aporte ha sido valioso para nosotros y me alegra saludarla, es que aquí yo vivo lejos y nadie se acuerda de uno ya por lo viejo, Doña Rosita Tranquila yo vuelvo a saludarla y seguimos en la charla que es muy interesante para la memoria local.

JUAN DE JESUS ESPEJO CARDENAS

Nació en la vereda Palma Arriba el 25 de Marzo de 1938, actualmente vive en la vereda Chucìo, casado fue a la escuela dos años dedicado a la agricultura y en sus ratos libres se dedica a componer poemas y coplas aquí algunas de su repertorio
Muy buenos días para todos, sin excluir  a ninguno porque aquí gastaría mucho tiempo saludando uno por uno. Aquí comienzo a contarles la historia de mi vida a medida que el tiempo pasa pero ninguno puede saber lo que puede suceder cuando sale de su casa como yo estudié en esta escuela, dos años de primaria muy poco pude aprender porque si yo hubiera sido estudiado, pues no m e dejaría joder.
Dos cosas hay en Colombia que no se pueden tolerar, la corrupción que nos tiene en la miseria y la guerrilla que no la han podido acabar.
Dicen que en la Habana Cuba están en proceso de paz pero mientras ellos están dialogando allá, en Colombia siguen secuestrando y matando más, pero dejemos las cosas así como están y no las critiquemos más, más bien pidamos a Dios y la virgen que nos devuelva la paz. Todo esto que yo he contado me lo aprendí de memoria quiero que queden escritas y las pasen a la historia
Hoy saludo esta escuela con cariño y gratitud porque aquí fue donde estudiamos cuando estaba en mi juventud.
Esta escuela la reformaron sobre la misma estructura y la volvieron a techar sin cambiarle la figura pues bien bonita si quedó le echaron buena pintura primero era una escuela y ahora es casa de la cultura. Para hacer esos trabajos gastaron varios millones pero quedó bien bonito el salón de reuniones.
Cuantos de los que estudiamos en junta ya están en la sepultura, pero quedamos unos poquitos viejos para contarles algo de la cultura.
El profesor Barreto que mi Dios lo tenga en el cielo porque ya no lo volvemos a ver pero yo si me acuerdo de él porque aquí en esta escuela fue el que nos enseñó a escribir y leer..
Desde que salí de la escuela trabajo en la agricultura desde que amanece el día hasta que se oculta el sol, cultivando las arracachas, los tomates, las papitas y el frisol, pero cuando me llevaron pal cuartel, viaje en el tren por primera vez y yo como era tan tímido, rogaba a Dios y a la virgen de volver a mi tierra otra vez. Pero fui un soldado campesino, nacido aquí en La Capilla, y tuve el gran orgullo de prestarle guardia al presidente Rojas Pinilla.
Rojas Pinilla lo derrocó y no se supo por qué seria pero los que lo hicieron derrocar fue un grupo de oligarquía.
Álvaro Gómez lo mataron y no supieron quien seria, disque en proceso 8.000 descubrió la olla podría.
Luis Carlos Galán también lo mataron delante de tanta gente porque algunos opositores no querían que él fuera presidente.
 Pero el que lo mandó matar fue Pablo Escobar y Santofinio Botero y él era negar y negar.
Pero el mismo que lo mató lo denunció y a la cárcel fue a parar.
Hay violencia y hay guerrilla por todita la nación y en Colombia no hay la paz mientras haya corrupción.
DEDICACIÓN AL TRABAJO.
Al nacer de cada día sacudiendo la pereza, la madre naturaleza se dedica a la labor, canta el avecilla el viento hace vapor el roció, mueve la fuente del rio, alumbra y calienta el sol.
Por eso yo al levantarme al libro llego ansioso que es mi santa obligación y quiero cumplir con ella como cumple el padre mío como el viento, como el rio y como el sol.
Unos gobiernan los pueblos, otros cogen el arado, va el bujete al letrado y el artesano al taller
 Por eso es que el trabajo es ley divina y el hombre que así piensa y siente es una ley sabia y prudente, que nadie la puede eludir, porque solamente el fecundo trabajo es el que nos puede hacer feliz.
CONCURSO.
Yo concurse en mi pueblo, también en Moniquirá pero yo les dije aquí eso mismo les deje allá
De todos los concursantes, yo clasifiqué en primero y me gané un viaje gratis hasta el pueblo de San Altero. Allí fuimos a desfilar de 32 departamentos y Córdoba el gobernador porque se trataba del séptimo encuentro del adulto mayor.
A la costa del caribe me llevaron a pasear a bañarnos en la playa y paseamos por el mar.
También fuimos a conocer el golfo de Morrosquillo y la pasamos sabroso sin gastar de mi bolsillo, fue uno de los paseos que nunca puedo olvidar porque nos llevaron a conocer por tierra, aire y mar,
A la costa me llevaron por ir a conocer pero no pude traerme una costeña porque en la casa tenia mujer
COPLAS.
A mí me invitan a echar  coplas y chistes, para eso no me da pereza, porque voy a contarles unas que me aprendí de memoria sacada de mi cabeza. Pero cuando echemos coplas o chistes es que tengan razón de esas que nacen del alma y las dicta el corazón, tampoco hay que echar coplas verdes hay que dejarlas madurar porque aquí hay gente educada y debemos respetar, tampoco coplas de armadillo que ya las saben de memoria y eso ya hace más de 50 años que pasaron a la historia.
Yo soy un pobre viejo campesino y ya pasé de los 70 pero  en los subsidios de adulto mayor, a mí no me han tenido en cuenta.
Esta vida es muy bonita sabiéndola comprender cada muer amar a su marido y cada hombre a su mujer, no hay que tener de a dos mujeres porque es un negocio peligroso porque si se defiende de un marido no se defiende del mozo.
El pecado de adulterio es el mismo de la infidelidad pero el que se acostumbra a eso ya ni vergüenza le da.
Una muchacha se casó con un enano no más por verlo reír y le pusieron la cama alta y no se pudo subir.
Mi taita me dio un consejo que no fuera pendejito que buscara mi mujer que ya estaba grandecito, por eso a todos los jóvenes de hoy en día yo les quiero aconsejar que no busquen novia que haya sido comprometida si es que se quieren casar y menos mujer que haya dejado el marido porque eso es llevar una fiera a la casa para que lo mantenga aburrido, es mejor que se consigan una novia soltera y sin compromiso así como la consiguió Adán allá en el paraíso
Echemos coplas bonitas porque qué dirá la gente porque aquí no nos van a dar chicha y mucho menos aguardiente.
Pero para tomar chichita buena a Manta y Machetà, y para muchachas bonitas La Capilla y Guayatá pero yo me fui para Guayatá por ir a conocer, en busca de una muchacha que reemplace a mi mujer, pero fue llegando allá me encontré con dos muchachas a la más grandecita le dije que si quería ser mi amor y la más chiquita me dijo que con ella era mejor.
 Me quedé fijo mirándola y me dijo: No me mires a la cara que me da mucha vergüenza, míreme bien a los pies que es donde se puede hacer la fuerza pero fue de lejos me enamoré y de cerquita me dí cuenta lo que era tan maluca y ante todo patituerta pero los ojos parecían dos luceros, las narices dos olletas la vaca era como un sartén grande donde cabían dos arepas.
Me cogieron de la mano y me llevaron al balcón, pregunté que si había cena y me dijeron sí señor, pregunté que era cena dos gallinas y un capón, las gallinas para las niñas y capón para el señor.
Pregunté si había cama y me dijeron sí señor, pregunté que era cama, dos sábanas y un colchón, las sábanas para las niñas y el colchón para el señor, una se acostó a la orilla y la otra se acostó al rincón y a mí me echaron en medio como un copo de algodón de media noche para adelante rogaban a San Simón que le librara la muerte de ese gusano porrón.
ECOLÓGICAS.
Debajo de un árbol grande donde se asombra la gente me senté a estudiar unas coplas  dedicadas a conservar las fuentes. Como de conservar las fuentes se trata, un consejo quiero dar que a las orillas de las quebradas arbolitos  hay que sembrar, cuidemos los arbolitos que producen alimentos, donde anidan los pajaritos y madrugan a cantar solitos.
De las flores dan los frutos, del tronco la madera, de las cenizas el abono para sembrar la cementera, las naranjas y los limones dos árboles los producen la panela y el azúcar del cultivo de la caña dulce. Sembremos los arbolitos y prestémosle atención  porque nos producen la sombra y previenen la erosión.
A odas los de las costas un consejo quiero dar que protejan los manglares por las orillas del mar.
Conservemos nuestros bosques que es un recurso natural porque nos purifican el aire que debemos respirar.
Colombia es un país privilegiado porque tiene árboles y plantas de todas las especies, y tiene grandes montañas dónde sacan grandes maderas para la industria colombiana.

 

Aspecto de la escuela de la vereda de Páramo en la década de los 40 con estudiantes de la época en actividades de lectura a la luz del día ya que como se observa la única ventana es pequeña y dentro del único salón se dificulta dicha actividad y no se contaba con luz eléctrica.

BRICEIDA RAMIREZ DE ROA
BRICEIDA RAMIREZ DE ROA  Nació el 28 de Octubre de 1934 en la vereda de Barroblanco Arriba
 De mi niñez recuerdo que el pueblo era pequeñito era la cuadra de Fernando Reyes y de don Víctor, Fernández y media cuadra de don Miguel Esteban Rojas, donde es de Félix Peralta y Elvira de Corredor eso era potrero, las escuelas era donde hoy es la casa de la cultura y de San Miguel para arriba donde hoy es el jardín yo estudié  en pizarra donde hoy es la biblioteca, no había lápices ni colores, tampoco restaurante escolar de eso hace como 25 años que está ese servicio en el parque era empedrado y era la plaza de mercado había 4 árboles grandes de las raíces amarraban los cerdos, no había policía solo regidores y comisarios, se cultivaba yuca, arracacha, maíz, auyama, calabaza, ruba, ibia, nabos caña, café, gallinas cerdos las señoras se vestían con faldas a mitad de la corva , pañolón, sombrero de ramo y jipa, los  hombres usaban ruana y vara, los gamonales eran con vestido de paño y un pañuelo rabo de gallo como un corbatín, los de la alta sociedad era Cristino Ovalle, Medardo Reyes, Dulcidio Ovalle y Fernando Reyes , en la Palma hacían ollas de barro, costales de fique, no había carretera después cuando estuve en la escuela abrieron la carretera de Tenza a la Capilla a carretilla, pico y pala la gente se transportaba a pié a Guateque y Nemocòn, las casas eran paja y bareque las más elegantes eran de adobe que la misma gente hacía, las he lechas se utilizaban para hacer casas ese palo dura más de 100 años porque no se gorgoja el fogón era en  el suelo, las ventanas eran pequeñas y se tapaba con un manojo de trapos, no había molino  se molía en piedra y de rodillas para arepas  carnisecas y envueltos  la sal era líquida y se traía en zurrones del salitre de Manta y se echaba en canoas y se sacaba un pocillaito para la comida  las he lechas se traía de la Siberia en ese tiempo allá era selva, había zorros, culebras, comadrejas, águilas, gavilanes que no  dejaban gallinas, los niños eran separados de las niñas y había mucho respeto, no había acueductos se alumbraba con velas de cebo, los huevos se vendían a un centavo, el alcalde era de otro lado, la gente tomaba chicha, guarapo y chirinche se llevaban los productos a Chinavita, Umbita, guateque y Garagoa, las fiestas riales eran muy concurridas se celebraban al empezar la cuaresma, la música era tiple, guitarra y bandola , los bailes era el 3 y el 6 no era amacizados de ahora, en los aguinaldos se vestía negros y pastores, el que pedía el rosario hacia una comida, tamales de pelao para darles a los que hacían luminarias y en la semana santa venía mucha gente a la iglesia hacían mucha comida y la compartían con los vecinos la gente se moría de vieja, los niños de rebote de lombrices, aquí no había médico, tocaba ir a Tenza, cuando una persona moría lo bajaban al pueblo y el señor cura le celebraba el depósito y una procesión con el difunto alrededor de la plaza hoy parque eso era por la tarde lo dejaban en la Capillita de San Miguel o humilladero y al otro día a las 6 de la mañana lo llevaban a la iglesia  a misa, le vestían tumba adornaban el cajón con helechos y todo había que pagar y lo llevaban todos con velas encendidas para el cementerio donde había 12 obreros abriendo el hoyo o sepultura, al regresar del cementerio los familiares del difunto les daban a todos los acompañantes una presa de pollo y arepa, se reunía mucha gente corrían por las veredas consiguiendo cuajadas y decían que si no les daban gallina a todos los que acompañaban al entierro, el muerto se ponía triste,  cuando yo estudié el uniforme era un delantal de cuadritos azul y todos los domingos nos llevaban a misa en formación yo aprendí en pizarra y como no tenía gis tocaba con un pedazo de piedra de cascajo a una hora de camino y descalza y volver a la casa a almorzar y volver a la escuela porque el horario era de 8 a 11 y de 1 a 4 y los sábados de 8  a 12 se celebraban todas las fiestas patrias cuando nacía un niño se llamaba una partera del campo para recibir el niño, no existía planificación familiar, la comida era abundante y limpia porque no se cultivaba con abonos y fumigo se utilizaba abono orgánico que se preparaba en la misma finca, la gente trabajaba mucho y muy sufrida todo era a pié descalzo a los pueblos vecinos, en las moliendas se cargaba la leña y la caña a la espalda se comía bastante grano tostado en el invierno y la dentadura era buena.
LOS HERMANOS GABRIEL ROA Y EVA CALDERON ROA
Nacieron y vivieron en la vereda de Camagoa de éste municipio. Ellos se pusieron muy contentos al recibir la visita de la bibliotecaria y nos cuentan que sus padres vivieron y los sustentaron de hacer ollas y chorotes ellos recuerdan de su niñez que fue pobre y de mucho trabajo porque los papás eran muy rígidos les tocaba caminar descalzos, después se  hacían unos chagualos o quimbos que se hacía de suela de cuero de ganado a la medida de los pies un poquito más grande y se le ponía unos cordones y con eso andábamos a Umbita con nuestras maletas de losa mi papá me pegó porque me dejé caer en la guaya y me dieron posada donde un dijunto Adolfo y no llegue a la casa y me buscaban por la quebrada eso antes castigaban muy duro a veces nos tocaba salir a dormir debajo de una piedra por miedo que nos azotaran, en ese tiempo la comida abundaba y no era tanta brega, arar y sembrar, paliar y cosechar, es que ahora  hay muchas enfermedades y plagas y si no se fumiga no se coge nada pero la gente se enferma de tanto veneno por eso los muchachos ya no se quedan en el campo porque si cultivan no ganan nada porque esos químicos y abonos son muy caros, en mis tiempos se sembraba ruba, ibia, papa y se regaba por zanja no había mangueras, tampoco había luz cuando chiquitos no había radios los primeros que llegaron fue de radio Sutatenza, que enseñaban a leer y escribir y que había que cultivar hortalizas y poner el fogón en alto eso era muy bonitas esas enseñanzas lástima que eso se acabó lo bueno no dura, este pueblo era pequeño y las calles empedradas, el alcalde lo mandaban de Tunja y no era tantos empleados como ahora, la gente peliaba los conservadores gritaban viva el gran partido conservador y se emborrachaban con chicha y dese con una vara que todos cargábamos, no  había policías eran unos regidores de vereda y tenían una cinta en el sombrero para que los respetaran y sacaban multa y los ponían a hacer unos metros de camellón o sea hacer un empedrado en el camino real, los matrimonios era por la mañana y se vestían de negro y cuando no era gusto de los papás el cura los casaba de escondías y salga a hacer rancho aparte porque a vivir con los suegros era in injierno y les tocaba sacar prestadas la losa pa servir los alimentos, a veces no se hacía ni para pagar las hermandad donde el señor cura, que los hermanos del santísimo, los hermanos de San Luis Gonzaga, la virgen del Carmen, la inmaculada del 8 de diciembre, los hermanos de santo Domingo, los hermanos de San Francisco y a todos tocaba hacerles fiesta y ayudar para lo que pidiera el señor cura porque se perdían las indulgencias, ahora todo eso ya no hay porque no alcanza uno ni pa la sal, cuando  había un muerto los vecinos ayudaban y si era pobre tocaba derecho pal cementerio y si tenía conque le hacían depósito y le vestían tumba en la iglesia y daban será a todos los que fueran a acompañar al cementerio y eso pesaban antes de encender las velas y después para entregar porque lo que se gastara tocaba pagar y después el novenario y las misas de 9 días y de un mes, seis meses y cabo de año




MATRIMONIO FRANCISCO ZUBIETA Y TERESA ROA
Esta pareja es el segundo matrimonio ya que ambos son viudos pero decidieron acompañarse para
Mitigar un poco la soledad  y tristeza que les dejó la partida de sus primeros amores, hoy lamentablemente doña Teresita  se murió dejando a don francisco solo nuevamente. Por tal razón hay muchas personas de la tercera edad que viven solos o en un ancianato, se ha ido perdiendo paulatinamente los valores familiares en las nuevas generaciones que no valoran la riqueza cultural y sabiduría de nuestros mayores.


El delicioso amasijo de pan de maíz cocido en horno de leña que le da un toque especial y no puede faltar la moya de la chicha  y la totuma  para  servir a los convidados para las celebraciones  especiales como son los compadrazgos muy común en nuestras comunidades campesinas de la querida Boyacá.



La señorita Rosa Roa al pié de la moya de la chicha y el tiesto de tostar el maíz para hacer la mazamorra de pintao con harta chisacas y alverja verde para espantar los fríos de las tardes de junio y julio, también tenemos a doña Rosita moliendo el maíz en piedra que le da y un sabor especial a las arepas, se utiliza la artesa para amasar el pan y el horno ya se está preparando para cocinar la lata de pan en la cocina típica boyacense, después de la piedra de moler llegó el molino corona  vemos a la señorita Jesús moliendo el maíz, se recibe la harina en una artesa y la señorita  El mercado de pepino de los días miércoles y sábado para llevar a Corabastos. Ascensión batiendo la masa con cucharón de palo estos implementos le dan un sabor especial a la gastronomía campesina.

La industria de la alfarería fue muy floreciente en este municipio y de ella derivaban el sustento las familias campesinas hasta el año 1970. Se surtía de ese importante menaje a los municipios de Umbita, Garagoa, San Luis de Gaseno, Santa María, Miraflores, Guateque, Somondoco y Tenza. También a los municipios de Manta y Tibirita en ese tiempo no  había losa de otro material pero con la llegada del plástico, aluminio y esmalte, la industria alfarera está en vía de extinción nuestros mayores añoran los alimentos preparados en ollas de barro por ser higiénicas y mantienen el calor.
En esta fotografía aparecen los platos para servir el almuerzo a los trabajadores y las tasas para  la mazamorra, los pocillos para el chocolate y el delicioso tinto.
No puede faltar en esta historia, nuestros abuelos disfrutando esa maravilla de libros que en buena hora ha dado el Ministerio de Cultura para la Biblioteca pública municipal Rafael Barreto.

Con este trabajo la biblioteca se hizo acreedora a un estímulo por parte de la Secretaría de Cultura consistente en cuatro sillas, dos mesas y dos estantes para la sala infantil que hoy disfrutan los niños y  quedan para las futuras generaciones como gestión para mejorar el moviliario.




PRESENTACION
Este proyecto fue pensado  desde la biblioteca pública municipal Rafael Barreto de La Capilla Boyacá para la memoria local y la inclusión social de nuestros mayores como aportantes de conocimiento y sabiduría  a la Unidad de información  conservarla y darla a conocer a las nuevas generaciones, es por eso que sugiero muy respetuosamente a las autoridades culturales del Departamento tener en cuenta para que en todos los municipios los compañeros busquen y entrevisten a la persona más longeva de su municipio y anexen el documento de identidad se recopile esa información y alguien nos apoye económicamente para  imprimir un libro  que para el caso podría ser la Academia Boyacense de Historia.
Espero que mi trabajo sea un aporte a la conservación  y difusión de las costumbres ancestrales y darlas a conocer a las nuevas generaciones para que reflexionemos sobre lo que hoy tenemos que es adelantos tecnológicos pero estamos perdiendo nuestra comida limpia.

Atentamente,

NATIVIDAD GOMEZ FERNANDEZ

Bibliotecaria.